ANHELOS
Soy el buitre que vuela haciendo ochos,
sobrevolando tu chocho,
esperando que abandones al tocacojones de tu chorvo,
y no puedo con el morbo
que me provocan tus morros,
y tal vez pierda el tiempo,
pero te anhelo,
pero te deseo,
pero te quiero,
pero te quiero... en mi cama,
que nos revolquemos entre las sábanas,
que mordamos la manzana,
y ver tu preciosa cara al despertar por la mañana.
Y que me importe una mierda
la hora que sea, o lo que pase afuera,
pues al salir de tu agujero,
el soleado cielo lo veo negro.
Y regreso al reto de volver a no ser.
Si es que no somos nada,
sin un hada amada que nos de alas para volar.
Y se que me las vas a cortar,
pero correré el riesgo... por pecar de nuevo.
Y no me digas luego, que solo es un juego,
pues querré regresar a mi niñez,
aunque parezca una estupidez,
y pedirte que juegues conmigo,
mientras saboreo tu ombligo,
y lo digo porque lo siento,
aunque presiento el rechazo,
hachazo en mi alma,
que no encuentra calma,
ni siquiera tras los cubatas,
tal vez pruebe con matarratas,
a ver si mata la hemorragia,
causada por anhelo y nostalgia,
al recordar tu fragancia.
Y al darme cuenta de que otro te penetra,
los sesos me revientan,
por supuesto, es cierto, aun siento celos,
me han robado tus besos,
y claro que intento ponerle remedio,
mira cuanto alcohol ingerto,
he conseguido que ahora me detesto como al resto.
A pesar de ser honesto,
quiero robarte un beso,
o mejor cientos de ellos,
coleccionarlos, almacenarlos, en algún rincón de mi mente,
que los mantenga por siempre presentes,
uniendo nuestros corazones latentes,
viviendo noches calientes,
y no me resulten hirientes tus miradas,
como pasa con las miradas cruzadas de las últimas semanas,
deseos de sexo de mi emanan,
no me sirven ideas cristianas,
yo creo en las mujeres y no en Dios,
ellas si son dignas de adoración,
te pasean por el paraíso,
y después puedes seguir vivo.
2009
sobrevolando tu chocho,
esperando que abandones al tocacojones de tu chorvo,
y no puedo con el morbo
que me provocan tus morros,
y tal vez pierda el tiempo,
pero te anhelo,
pero te deseo,
pero te quiero,
pero te quiero... en mi cama,
que nos revolquemos entre las sábanas,
que mordamos la manzana,
y ver tu preciosa cara al despertar por la mañana.
Y que me importe una mierda
la hora que sea, o lo que pase afuera,
pues al salir de tu agujero,
el soleado cielo lo veo negro.
Y regreso al reto de volver a no ser.
Si es que no somos nada,
sin un hada amada que nos de alas para volar.
Y se que me las vas a cortar,
pero correré el riesgo... por pecar de nuevo.
Y no me digas luego, que solo es un juego,
pues querré regresar a mi niñez,
aunque parezca una estupidez,
y pedirte que juegues conmigo,
mientras saboreo tu ombligo,
y lo digo porque lo siento,
aunque presiento el rechazo,
hachazo en mi alma,
que no encuentra calma,
ni siquiera tras los cubatas,
tal vez pruebe con matarratas,
a ver si mata la hemorragia,
causada por anhelo y nostalgia,
al recordar tu fragancia.
Y al darme cuenta de que otro te penetra,
los sesos me revientan,
por supuesto, es cierto, aun siento celos,
me han robado tus besos,
y claro que intento ponerle remedio,
mira cuanto alcohol ingerto,
he conseguido que ahora me detesto como al resto.
A pesar de ser honesto,
quiero robarte un beso,
o mejor cientos de ellos,
coleccionarlos, almacenarlos, en algún rincón de mi mente,
que los mantenga por siempre presentes,
uniendo nuestros corazones latentes,
viviendo noches calientes,
y no me resulten hirientes tus miradas,
como pasa con las miradas cruzadas de las últimas semanas,
deseos de sexo de mi emanan,
no me sirven ideas cristianas,
yo creo en las mujeres y no en Dios,
ellas si son dignas de adoración,
te pasean por el paraíso,
y después puedes seguir vivo.
2009
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.