lunes, 14 de noviembre de 2016

CIRCULAR RAILWAY (YANGON, MYANMAR)


Inside any public transportation in the world you can see a pretty accurate portrait of the society where it belongs. A trip on the metro of any city in the world gives you a brush of how middle class, which means most of the people, of that city behaves and interacts with their siblings. In Yangon city, at the south of Myanmar, there is a very special example of it. A circular train makes laps from the very deepest heart of the city, place for young people’s hang outs, studies and businesses, to the countryside bordering the city, where the salary men and women carry all the collected grain and vegetables along the day.

  From my first step in the car of the train, I felt truly welcomed by all the passengers. They kept smiling at me and greeting, apparently curious for seeing such a tall man and with those strange clothes. I took my camera and I was a kind of fun for some of the Burmese people, no matter young or old, male or female, many of them offered themselves to be the protagonists of one of my pictures. When the train got full, some people woke up from their seats to offer them to me. They were kind like that, even the elder ones. I gently declined they offer, I thought they need it more than me, plus I was enjoying walking around the cars of the train. Sometimes, food from the homemade meals, either with noodles or rice, some people were eating was offered to me. I wonder why, maybe is because Myanmar opened their borders to the tourist recently and seeing foreigner visitors is exciting for locals, or maybe is just their nature, but Burmese people are extremely kind and friendly.




 I looked around and I saw kids, mothers, elder people, young fashionable students, Buddhist monks dressed in garnet, nuns in pink, and I see a girl with an extremely exotic beauty staring at me with her deep intense black eyes. After a few seconds staring each other, I ask her to be in one of my pictures. She assents with a shy smile and I still get seduced every time I look at the picture taken. The train makes many stops along the way, but there is one special stop because the loud noise of voices yelling heard coming from outside. It iwas the first stop in the limit of the city, a train station surrounded by corn and wheat fields. The scandal outside were the peasants rushing and organizing the way they had to carry all the foods collected along the day. Sacks full of different vegetables were thrown inside through the windows and then the field workers jumped in too. There was a big contrast between the people coming in now, with all the dust on their clothes and their big hats to get protection from the sun, and the young modern and fashionable students that came in the train at the stops nearby the University of Yangon. No doubt that was an interesting mosaic of faces.
 I’ve spent about three and half hours inside the train to make the whole lap. And every single minute was worth it thanks to the amazing inhabitants of Yangon.




miércoles, 26 de octubre de 2016

Cuántas veces

¿Cuántas veces manchaste tus hojas?
¿Cuántas veces escribiste llorando?
En frente de un folio en blanco,
soltando mierda, buscando descanso,
necesario vaciar la mente,
incapaz de desconectar.

¿Cuántas veces salpicaste tus folios?
¿Cuántas veces escribiste borracho?
Recordando lo que fue y no quiso,
imaginando lo que no pudo haber sido,
añorando amor, tantas veces renacido,
añorando a aquellos que ahora ya se han ido.

¿Cuántas veces manchaste tus libretas?
¿Cuántas veces escribiste sangrando?
Anhelando un cambio,
que no dejas que suceda,
buscando algo,
que por más que busques no encuentras
experimentando la meta-escritura,
simplemente dejando que fluya
con filosofía nula,
por saciedad pura
de esta droga dura.

¿Cuántas veces manchaste tus folios?
¿Cuántas veces escribiste odiando?
A tu jefe,
a los reyes,
a tu vecino el del ruido,
a los jeques,
al capital,
a los creadores de todo mal,
y paro.
Me desgasto.
Pienso en el pasado.
Sonrío.

¿Cuántas veces entregaste tus hojas?
¿Cuántas veces escribiste amando?



sábado, 24 de septiembre de 2016

BLOQUEO


Sufro un bloqueo,
no sé qué escribir,
sufro un bloqueo.

Cuando no sé qué escribir y escribo, simplemente no escribo nada, sino que solo gasto hojas de papel y tinta por el hecho de escribir. Porque escribo. Porque quiero ser escritor y no me puedo permitir no escribir aunque no sepa sobre qué. Porque me propuse, además de algún que otro proyecto a parte algo más ambicioso, escribir una entrada mensual en el blog, como mínimo. Por eso escribo, aunque no tenga ni idea de el que escribir.
No esperes ninguna reflexión profunda al final de este texto, tampoco ninguna entretenida historia de acción. Esto que tienes en frente es tan interesante como los prospectos en el dorso de los botes de champú. Tal vez llegues al final si lo estás leyendo desde el móvil mientras cagas. Son palabras vacías. Pero escribo.

Escribo preguntándome por qué escribo tras tanto fracaso acumulado a mis espaldas, escribo preguntándome por qué no escribo más o por qué sigo. Y escribo preguntándome por qué no se me ocurre nada sobre lo que escribir. Tal vez la edad acorte la imaginación, tal vez sea la frustración de las cuarenta y ocho horas semanales, tal vez sean lo castigadas que tengo las neuronas, tal vez sea el amor que vuela a mi alrededor y me hace visitas inesperadas que revuelven mi mente. Tal vez sea la sensación de vanidad del existir de todos los que vivimos como si fuéramos lo más importante del universo cuando no somos nada más que simples seres nacidos de una casualidad cósmica.


El caso es que, no sé de lo que escribir, pero escribo.   



Pequeña muestra de exposición fotográfica 


miércoles, 24 de agosto de 2016

So, Fuck You.

Crying? Fuck you!
Pay for your mistakes,
you don’t deserve her care.
She came by you,
then you offered a lace,
that hid a chain,
which destroyed her freedom.
You got her at your feet,
and instead of offering your hand,
and rise her by your side,
you used her as a carpet,
trod her.
And it made the chain shorter.

She was brightness,
and you switched off her light.
She was water,
and you dried the river.
She was air,
and you polluted her,
but she didn’t give up.
She gave you thousand chances,
she thought that was love,
but you didn’t want to change,
but she did.
Now you cry, so fuck you.

You overpassed the edge,
and the Stockholm syndrome was finished.
She now flies free,
and you crawl seeking her feet,
but you don’t find it,
because she flies high,
so, fuck you.
Now you have the chance,
to learn from your mistakes,
to fly by the side,
but of someone else, not hers.
She gave herself to you as a present,
but you miss appreciated,
and now you cry, so fuck you.
She shines again,
and won’t go back to your side,
the happiness she tried,
and wasn’t with you,
but with herself instead.

So, fuck you.



PUES, TE JODES


¿Lloras? Te jodes.
Paga tus errores,
no te mereces amores
te jodes.
Se puso a tu lado, 
y le ofreciste un lazo,
ocultando una cadena,
que destruía su libertad.
La tenías a tus pies,
y en lugar de darle la mano,
y alzarla hasta tu lado,
la pisaste.
La usaste de felpudo,
y la cadena se hizo más corta.

Ella es luz,
pero tú apagaste su brillo.
Ella es agua,
pero tú secaste su río.
Ella es aire,
pero tú la rociaste con veneno tóxico.
La contaminaste.
Pero no se rindió.
Te dio mil y una oportunidades,
ella creía amarte,
y tú no cambiaste,
pero ella sí.
Ahora lloras, y te jodes.

Sobrepasaste el colmo,
y se acabó el síndrome de Estocolmo.
Ahora vuela libre,
y eres tú el que se arrastra buscando sus pies,
pero no los encuentras, porque vuela alto.
Te jodes.
Aprende de tus errores,
a volar al lado,
sin estratos,
pero no con ella.
Ella se te ofreció como regalo,
y tu la despreciaste,
y ahora lloras, y te jodes.
No volverá a tu lado,
ha probado la felicidad,
y sabe que no está contigo,
sino consigo y su libertad.

Así que te jodes. 



domingo, 10 de julio de 2016

SOY UN ASESINO

  Me encuentro los dos cadáveres frente a mí. Uno más grande, otro más pequeño. Tal vez fueran madre e hijo. Los veo allí, estirados, inertes, con una mueca de dolor permanente en su cara a causa del rigor mortis. Imagino que, conscientes de que su vida llegaba a su fin, han intentado buscar desesperadamente un poco de consuelo en el contacto físico de un semejante. Pero no han llegado a tiempo. Han muerto a un mísero paso el uno del otro. El veneno que les dejé ha sido letal, y, con sus pulmones encharcados en sangre, no han vivido lo suficiente como para abrazarse una última vez. He segado sus vidas cruel y dolorosamente, sin piedad, solo porque me molestaban y no quiero compartir mi espacio con ellos. Pero no imaginé el dolor que me provocaría ver los cuerpos. Una lágrima intenta asomar, pero resisto. Imagino que no habría guerras si los que las crean tuvieran que ver su horror en primera persona.

  Voy a deshacerme de los cuerpos. Hago una señal de respeto que le pide a un Dios en el que no creo que las lleve con ellas, que acoja a mis víctimas en su seno y acepte a sus almas en su reino. No conozco otra manera de mostrar respeto a los muertos. Cavo un pequeño agujero con la azada y empujo a los dos roedores a su interior, tocándose, como hubieran querido morir y no pudieron.

lunes, 27 de junio de 2016

Jornada de reflexión post-electoral.

Anonadado me hallo. Sinceramente soy demasiado realista para pensar que iba a haber un gran cambio y que íbamos a ver el auge de un país diferente y orientado a mejorar la calidad de vida de la gente. Sé de sobra que vivimos en un país de ideas retrógradas y con una mayoría de un nivel de cultural muy bajo. Sé de sobra que a la gente le cuesta informarse y sé de sobra que el pensamiento de izquierdas fue perseguido y eliminado durante muchos años a lo largo del siglo XX. Pero lo que está pasando en la actualidad roza el masoquismo. Están saliendo en la tele, en el medio masivo, manipulador, y pro sistema, casos de corrupción del PP sin parar. Ya no es una excusa la falta de información. Te lo ponen en la cara. Te lo enseñan. Está siendo televisado, y aun así, el español medio no reacciona y vuelve a votar al PP.

  Otra cosa que no entiendo, es como no encuentro prácticamente a votantes del PP en mi día a día, o en las redes sociales, cuando soy de un pueblo donde gana con amplia mayoría el PP desde que la democracia española es una monarquía representativa (que no democracia)o sea, desde que murió el Caudillo. ¿Por qué se esconden? ¿De qué tienen vergüenza? Me gustaría que entraran más en el debate político para poder entender dónde se encuentra el punto medio en el que podríamos estar de acuerdo ellos y yo a la hora de afrontar políticas. Pero por lo visto los votantes del PP tienen algún complejo, y, excepto alguna honrada excepción, se esconden, no quieren hablar de política, prefieren seguir pensando lo que siempre han pensado, o lo que les han enseñado, sin cuestionarse el porqué de su ideología.

Porque tal y como yo lo veo ahora mismo, y sé que puedo ganarme alguna enemistad con ello, pero no puedo evitar pensarlo, y no por no decirlo dejaré de pensarlo:

Si eres clase obrera y votas al PP eres idiota.

Si eres autónomo y votas al PP eres idiota.

Si no quieres subvencionar a la iglesia o a la tauromaquia y votas al PP eres idiota.

Si estás a favor de la libertad sobre tu cuerpo y votas al PP eres idiota.

Si estás a favor de un sistema de pensiones y una seguridad social públicas y de calidad y votas al PP eres idiota.

Si estás a favor de la libre elección de la persona con la que compartir vida y formar familia de las personas y votas al PP eres idiota.

Si eres pobre y votas al PP eres idiota.

Si eres ecologista y votas al PP eres idiota.

Si estás en contra del TTIP y votas al PP eres idiota.

Si no estás dentro de ninguna de las anteriores, y eres una persona “de bien” con una empresa mediana, o grande, y no trabajas, sino que tienes trabajadores, y votas al PP, entonces eres un egoísta al que no le importa el bienestar de la mayoría de los españoles, sino el suyo propio. Y solo a corto plazo. Entonces no eres idiota, eres malvado. Puede que no te hubieras dado cuenta, pero nadie se cree malvado en este mundo, sin embargo están ahí.

Alguien puede que se sienta ofendido al leerme, pero a mí me ofende cada voto al PP y si no lo digo reviento. Más de uno dirá que tengo que respetar y que no debería faltar al respeto a quien piense diferente a mí, y se equivocan si piensan que yo no respeto a quien piense diferente a mí. Yo respeto a los No Votantes con motivos, a los votantes de PCE, a los de ERC, a los de PACMA, a los de “Sobirania a les Illes”, a los de Podemos, a los del PSOE, e, incluso y entre otras posturas, a los de C’S. Pues entiendo que los de derechas, y los que están convencidos de que el neoliberalismo puede llegar a algún lado, necesitan un refugio donde resguardarse de las corruptelas del PP. Pero no puedo respetar a quien vota a ladrones, da respaldo a la mafia de crimen organizado, conoce de los casos de saqueo despiadado a manos de una banda de blanqueo de dinero tapada tras la máscara de un partido político y aun así les votan. Porque sus votos son una falta de respeto hacia todos los habitantes del territorio afectado. Una falta de respeto a España más grande que cualquiera que le pueda tener yo con palabras.


 Tras este coñazo de reflexión solo me queda decir PUTA ESPAÑA DE MIERDA, y sé bien sabido que los únicos que se ofenderán de verdad con ello, son los que me han ofendido hoy a mí con su voto.