sábado, 24 de septiembre de 2016

BLOQUEO


Sufro un bloqueo,
no sé qué escribir,
sufro un bloqueo.

Cuando no sé qué escribir y escribo, simplemente no escribo nada, sino que solo gasto hojas de papel y tinta por el hecho de escribir. Porque escribo. Porque quiero ser escritor y no me puedo permitir no escribir aunque no sepa sobre qué. Porque me propuse, además de algún que otro proyecto a parte algo más ambicioso, escribir una entrada mensual en el blog, como mínimo. Por eso escribo, aunque no tenga ni idea de el que escribir.
No esperes ninguna reflexión profunda al final de este texto, tampoco ninguna entretenida historia de acción. Esto que tienes en frente es tan interesante como los prospectos en el dorso de los botes de champú. Tal vez llegues al final si lo estás leyendo desde el móvil mientras cagas. Son palabras vacías. Pero escribo.

Escribo preguntándome por qué escribo tras tanto fracaso acumulado a mis espaldas, escribo preguntándome por qué no escribo más o por qué sigo. Y escribo preguntándome por qué no se me ocurre nada sobre lo que escribir. Tal vez la edad acorte la imaginación, tal vez sea la frustración de las cuarenta y ocho horas semanales, tal vez sean lo castigadas que tengo las neuronas, tal vez sea el amor que vuela a mi alrededor y me hace visitas inesperadas que revuelven mi mente. Tal vez sea la sensación de vanidad del existir de todos los que vivimos como si fuéramos lo más importante del universo cuando no somos nada más que simples seres nacidos de una casualidad cósmica.


El caso es que, no sé de lo que escribir, pero escribo.   

5 copias de la novela en la que he estado trabajando


Pequeña muestra de exposición fotográfica 


miércoles, 24 de agosto de 2016

So, Fuck You.

Crying? Fuck you!
Pay for your mistakes,
you don’t deserve her care.
She came by you,
then you offered a lace,
that hid a chain,
which destroyed her freedom.
You got her at your feet,
and instead of offering your hand,
and rise her by your side,
you used her as a carpet,
trod her.
And it made the chain shorter.

She was brightness,
and you switched off her light.
She was water,
and you dried the river.
She was air,
and you polluted her,
but she didn’t give up.
She gave you thousand chances,
she thought that was love,
but you didn’t want to chance,
but she did.
Now you cry, so fuck you.

You overpassed the edge,
and the Stockholm syndrome was finished.
She now flies free,
and you crawl seeking her feet,
but you don’t find it,
because she flies high,
so, fuck you.
Now you have the chance,
to learn from your mistakes,
to fly by the side,
but of someone else, not hers.
She gave herself to you as a present,
but you miss appreciated,
and now you cry, so fuck you.
She shines again,
and won’t go back to your side,
the happiness she tried,
and wasn’t with you,
but with herself instead.

So, fuck you.



PUES, TE JODES


¿Lloras? Te jodes.
Paga tus errores,
no te mereces amores
te jodes.
Se puso a tu lado, 
y le ofreciste un lazo,
ocultando una cadena,
que destruía su libertad.
La tenías a tus pies,
y en lugar de darle la mano,
y alzarla hasta tu lado,
la pisaste.
La usaste de felpudo,
y la cadena se hizo más corta.

Ella es luz,
pero tú apagaste su brillo.
Ella es agua,
pero tú secaste su río.
Ella es aire,
pero tú la rociaste con veneno tóxico.
La contaminaste.
Pero no se rindió.
Te dio mil y una oportunidades,
ella creía amarte,
y tú no cambiaste,
pero ella sí.
Ahora lloras, y te jodes.

Sobrepasaste el colmo,
y se acabó el síndrome de Estocolmo.
Ahora vuela libre,
y eres tú el que se arrastra buscando sus pies,
pero no los encuentras, porque vuela alto.
Te jodes.
Aprende de tus errores,
a volar al lado,
sin estratos,
pero no con ella.
Ella se te ofreció como regalo,
y tu la despreciaste,
y ahora lloras, y te jodes.
No volverá a tu lado,
ha probado la felicidad,
y sabe que no está contigo,
sino consigo y su libertad.

Así que te jodes. 



domingo, 10 de julio de 2016

SOY UN ASESINO

  Me encuentro los dos cadáveres frente a mí. Uno más grande, otro más pequeño. Tal vez fueran madre e hijo. Los veo allí, estirados, inertes, con una mueca de dolor permanente en su cara a causa del rigor mortis. Imagino que, conscientes de que su vida llegaba a su fin, han intentado buscar desesperadamente un poco de consuelo en el contacto físico de un semejante. Pero no han llegado a tiempo. Han muerto a un mísero paso el uno del otro. El veneno que les dejé ha sido letal, y, con sus pulmones encharcados en sangre, no han vivido lo suficiente como para abrazarse una última vez. He segado sus vidas cruel y dolorosamente, sin piedad, solo porque me molestaban y no quiero compartir mi espacio con ellos. Pero no imaginé el dolor que me provocaría ver los cuerpos. Una lágrima intenta asomar, pero resisto. Imagino que no habría guerras si los que las crean tuvieran que ver su horror en primera persona.

  Voy a deshacerme de los cuerpos. Hago una señal de respeto que le pide a un Dios en el que no creo que las lleve con ellas, que acoja a mis víctimas en su seno y acepte a sus almas en su reino. No conozco otra manera de mostrar respeto a los muertos. Cavo un pequeño agujero con la azada y empujo a los dos roedores a su interior, tocándose, como hubieran querido morir y no pudieron.

lunes, 27 de junio de 2016

Jornada de reflexión post-electoral.

Anonadado me hallo. Sinceramente soy demasiado realista para pensar que iba a haber un gran cambio y que íbamos a ver el auge de un país diferente y orientado a mejorar la calidad de vida de la gente. Sé de sobra que vivimos en un país de ideas retrógradas y con una mayoría de un nivel de cultural muy bajo. Sé de sobra que a la gente le cuesta informarse y sé de sobra que el pensamiento de izquierdas fue perseguido y eliminado durante muchos años a lo largo del siglo XX. Pero lo que está pasando en la actualidad roza el masoquismo. Están saliendo en la tele, en el medio masivo, manipulador, y pro sistema, casos de corrupción del PP sin parar. Ya no es una excusa la falta de información. Te lo ponen en la cara. Te lo enseñan. Está siendo televisado, y aun así, el español medio no reacciona y vuelve a votar al PP.

  Otra cosa que no entiendo, es como no encuentro prácticamente a votantes del PP en mi día a día, o en las redes sociales, cuando soy de un pueblo donde gana con amplia mayoría el PP desde que la democracia española es una monarquía representativa (que no democracia)o sea, desde que murió el Caudillo. ¿Por qué se esconden? ¿De qué tienen vergüenza? Me gustaría que entraran más en el debate político para poder entender dónde se encuentra el punto medio en el que podríamos estar de acuerdo ellos y yo a la hora de afrontar políticas. Pero por lo visto los votantes del PP tienen algún complejo, y, excepto alguna honrada excepción, se esconden, no quieren hablar de política, prefieren seguir pensando lo que siempre han pensado, o lo que les han enseñado, sin cuestionarse el porqué de su ideología.

Porque tal y como yo lo veo ahora mismo, y sé que puedo ganarme alguna enemistad con ello, pero no puedo evitar pensarlo, y no por no decirlo dejaré de pensarlo:

Si eres clase obrera y votas al PP eres idiota.

Si eres autónomo y votas al PP eres idiota.

Si no quieres subvencionar a la iglesia o a la tauromaquia y votas al PP eres idiota.

Si estás a favor de la libertad sobre tu cuerpo y votas al PP eres idiota.

Si estás a favor de un sistema de pensiones y una seguridad social públicas y de calidad y votas al PP eres idiota.

Si estás a favor de la libre elección de la persona con la que compartir vida y formar familia de las personas y votas al PP eres idiota.

Si eres pobre y votas al PP eres idiota.

Si eres ecologista y votas al PP eres idiota.

Si estás en contra del TTIP y votas al PP eres idiota.

Si no estás dentro de ninguna de las anteriores, y eres una persona “de bien” con una empresa mediana, o grande, y no trabajas, sino que tienes trabajadores, y votas al PP, entonces eres un egoísta al que no le importa el bienestar de la mayoría de los españoles, sino el suyo propio. Y solo a corto plazo. Entonces no eres idiota, eres malvado. Puede que no te hubieras dado cuenta, pero nadie se cree malvado en este mundo, sin embargo están ahí.

Alguien puede que se sienta ofendido al leerme, pero a mí me ofende cada voto al PP y si no lo digo reviento. Más de uno dirá que tengo que respetar y que no debería faltar al respeto a quien piense diferente a mí, y se equivocan si piensan que yo no respeto a quien piense diferente a mí. Yo respeto a los No Votantes con motivos, a los votantes de PCE, a los de ERC, a los de PACMA, a los de “Sobirania a les Illes”, a los de Podemos, a los del PSOE, e, incluso y entre otras posturas, a los de C’S. Pues entiendo que los de derechas, y los que están convencidos de que el neoliberalismo puede llegar a algún lado, necesitan un refugio donde resguardarse de las corruptelas del PP. Pero no puedo respetar a quien vota a ladrones, da respaldo a la mafia de crimen organizado, conoce de los casos de saqueo despiadado a manos de una banda de blanqueo de dinero tapada tras la máscara de un partido político y aun así les votan. Porque sus votos son una falta de respeto hacia todos los habitantes del territorio afectado. Una falta de respeto a España más grande que cualquiera que le pueda tener yo con palabras.


 Tras este coñazo de reflexión solo me queda decir PUTA ESPAÑA DE MIERDA, y sé bien sabido que los únicos que se ofenderán de verdad con ello, son los que me han ofendido hoy a mí con su voto. 

sábado, 4 de junio de 2016

MIND CAGE

You can’t see the cage,
but fills you up with rage.
You shot the kid in the waves,
but you could do nothing else,
you wouldn’t live with less,
do you really need your wage?
That is the mind cage.

Anger, sorrow, fear,
bars you can’t bear,
you order another beer,
but bars won’t disappear.
I know it looks so real,
but you feel the pain
that's only caused by your brain.

Do you really want to scape?
You just don’t dare,
so you blame someone else,
forgetting you own yourself.
Act like there is no fear.
Laws are made to be broken,
fears you`ll have to overcome,
it is the great escape from the mind cage. 




viernes, 13 de mayo de 2016

Juguete

 Juanito estaba jugando en el parque. Le gustaba pegar patadas y hacer rebotar contra la pared a su corazón. Le ataba una cuerda y lo utilizaba de ancla para subirse a los árboles, hacía malabares con él. Era su juguete favorito. A menudo sufría daños, rasguños e incluso, algunos cortes profundos. Y eso le dolía, le dolía a Juanito. Pero sabía que siempre, con algunos remiendos y tras algún tiempo, el corazón volvía a quedar como nuevo. Además el corazón parecía volverse más duro después de cada recuperación. Juanito solía jugar solo. Era consciente del dolor y los peligros que ese juego conllevaba, pero aun así quería seguir jugando. Le gustaba mucho.
  Un día se le acerco una chica cuyo brillo en los ojos le dejó hipnotizado.
-         -  ¿Puedo jugar contigo? – le pregunto Doremi.
-          - Claro – respondió Juanito feliz.
Y jugaron juntos. Correteaban por el campo pasándose el corazón de Juanito el uno al otro. Parecía que a Doremi no le importaba salpicarse con la sangre que emanaba de las venas cardíacas a cada latido. Desde que Doremi jugaba con Juanito, su cara se había vuelto alegre como otras veces antes. Tener una compañera de juego con quién compartir su corazón le hacía sentir el gozo de la vida en su máximo esplendor.
  Cuando llevaban un tiempo jugando juntos, Doremi se plantó firme frente a Juanito, se metió la mano dentro del pecho penetrando la carne y, ignorando la sangre que se derramaba, se partió dos costillas y se sacó el corazón.
-          - Podríamos jugar con dos corazones – dijo ofreciendo su corazón con el brazo extendido.
-          - Para, no hagas eso – le respondió Juanito cogiendo el corazón de Doremi con sus manos y volviendo a introducirlo en su pecho – es peligroso para tu salud jugar con el corazón. Y duele.
-          - Pero me gustaría que jugáramos con los dos corazones. Sería más divertido.
-          - A mí se me da muy mal jugar con el corazón de otras personas. Prefiero seguir jugando sólo con el mío.
 Ese día acabó con un juego más intenso que ninguno otro. Jugaron con todas sus fuerzas hasta bien entrada la noche, y entonces se separaron para volver a sus respectivas casas.

  Al día siguiente, Juanito volvió al descampado donde solía jugar con su corazón. Deseaba que, como había sucedido todos los días durante los últimos meses, apareciera Doremi para jugar con él. Pero en el fondo sabía que no iba a ser así. Juanito sabía que Doremi quería compartir riesgos, quería compartir el corazón, quería compartir la vida, algo que Juanito no podía asumir. A pesar de poner su propio corazón en peligro casi todos los días, no se sentía capaz de asumir el riesgo de jugar con otro corazón, y Juanito volvió a jugar solo.