miércoles, 4 de enero de 2017

CRISTINA PEDROCHE Y EL VESTIDO DE LA DISCORDIA

Otra vez, a un a riesgo de evidenciar borreguismo, uno de los principales temas de los que debatir durante los primeros días del año es el vestido de la Pedroche. Si, un puto vestido. Me cuesta creer que, a día 3 de enero, todavía haya cantidad de gente comentando y compartiendo artículos sobre si el vestido de Cristina Pedroche en la gala de noche vieja de Antena3 era demasiado provocativo, machista, hortera... Sobre ella, una presentadora de la tele, una asalariada, que si es una zorra, una víctima del patriarcado, una cómplice... Y no lo entiendo. Estamos hablando de A3. Se suponía que estábamos entrando en la era de Internet. Se suponía que íbamos a bajar a los oligarcas de las antenas de televisión y a remarcar su patetismo quitándoles el poder que les otorga el monopolio de la información. Se suponía que a estas alturas las televisiones ya debieran estar rogando likes favs y subs como cualquier idiota con conexión a Internet y verían su poder totalmente mermado ante la capacidad del usuario de seleccionar la vía informativa que consumir. Se suponía que íbamos a derrocar a los demonios de la torre que emite ondas radiofónicas cargadas de manipulación e intenciones oscuras. Pero aquí estamos, día tres y todavía hablando del vestido que llevaba una señora en una fiesta a la que no fui. Yo que no tengo tele y trato de seleccionar la información que consumo de entre diversas y variadas fuentes, veo mis fuentes inundadas por la discordia del momento causada por la televisión, Antena3 para más inri.

Si os importa mi opinión, y si habéis leído hasta aquí es que supongo que si, mi opinión es que me la pela el vestido de la Pedroche, me la pela todo lo que haga una cadena fascista como Antena3, por favor dejad de hablar de lo que en la tele hacen mal, que si tienen a un cantante misógino en un programa de música, que si hacen programas para retrasados, etc, porque les estáis dando poder. A3 suelta el anzuelo de la provocación y vosotros mordéis, dejando que se apoderen así de gran parte de la fuente que se suponía iba a ser su destrucción. Porque os aseguro que la decisión de ponerle a Cristina Pedroche un vestido más pequeño cada año no está alimentada por un principio machista, ni de objetización de la mujer, aunque tal vez si fuera así en primera instancia, ahora solo responde a una única necesidad, conseguir audiencia, y con ella poder, es decir, dinero de las empresas que se publicitan en su canal. Porque les habéis demostrado por tercera vez consecutiva que su idea es un éxito, porque cada año se despierta la polémica y se engancha a una cantidad considerable de espectadores a las campanadas del año siguiente solo para ver el vestido de la Pedroche y poder ser los primeros en twittear que Antena3 es machista o que es una vergüenza que todavía pasen esas cosas. Al ver los resultados a la mañana siguiente, el equipo directivo de la cadena se frotará las manos sabiendo que pueden seguir explotando un año más la simple provocación sin causa que les da tanta audiencia, pidiendo más dinero si cabe a quien quiera ser el primer anunciado del año cuando tanta gente hay delante de las pantallas. Así es la guerra de las audiencias. Es algo que me parece evidente ya desde que empecé a tener conciencia de la voluntad tras el informador: Ganar dinero. 


Pero lo que a mí me parece una vergüenza de verdad, y de la grande, es que le deis tanta cuerda a una cadena rancio-facha como Antena3. Aquellos que supuestamente la despreciáis por vulgar, machista, mediocre, por no ofrecer contenidos de calidad y todas esas cosas que se dice sobre la cadena de televisión en la red, sois una fuente de alimentación necesaria, si no la principal de dicha cadena. Es una obviedad pero parece que todavía hay que decirlo. Antena 3 se aferra al principio de conseguir que hablen de ellos, aunque sea mal. Dijo Oscar Wilde “Qué hablen mal de uno es espantoso, pero hay algo peor, que no hablen”, así que ya sabéis, si queréis dejar a Antena3 y sus mierdas en el siglo pasado, que es al que corresponden, el año que viene simplemente no pongáis la cadena e ignorar el hecho de que el vestido de la presentadora sea más provocativo aún. No dejéis que salten de las antenas de televisión a las redes. Que quienes hayamos tenido la tele apagada el 31 de diciembre no sepamos si quiera el vestido que llevaba tal o cual presentadora, que Antena3 se hunda en la oscuridad que se merece.

  

domingo, 18 de diciembre de 2016

MICRO RELATOS

TEMÁTICA: ROMÁNTICA 
RELATO: ELLA

Ella brillaba con fuerza y tú apagaste su luz. Ella se puso a tus pies, y en lugar de alzarla de la mano, la usaste de felpudo. Ella creía que podías cambiar, y te dio mil oportunidades que desaprovechaste. Pero ahora ya no está a tu lado, te arrastras buscando sus pies pero no los encuentras porque vuela alto, y doy gracias por volar junto a ella.


TEMÁTICA: LIBROS
RELATO: RUTINA

La vida se hace rutinaria. Cada día es la copia de una copia de una copia… No encuentro sentido al hecho de estar secando copas durante horas con el fin de sacarles brillo, y me importan una mierda las necesidades de los clientes. Malditos esnobs capaces de poner una queja por una mota de polvo en su copa. Llego a pensar que la vida apesta, pero entonces, abro un libro.


lunes, 14 de noviembre de 2016

CIRCULAR RAILWAY (YANGON, MYANMAR)


Inside any public transportation in the world you can see a pretty accurate portrait of the society where it belongs. A trip on the metro of any city in the world gives you a brush of how middle class, which means most of the people, of that city behaves and interacts with their siblings. In Yangon city, at the south of Myanmar, there is a very special example of it. A circular train makes laps from the very deepest heart of the city, place for young people’s hang outs, studies and businesses, to the countryside bordering the city, where the salary men and women carry all the collected grain and vegetables along the day.

  From my first step in the car of the train, I felt truly welcomed by all the passengers. They kept smiling at me and greeting, apparently curious for seeing such a tall man and with those strange clothes. I took my camera and I was a kind of fun for some of the Burmese people, no matter young or old, male or female, many of them offered themselves to be the protagonists of one of my pictures. When the train got full, some people woke up from their seats to offer them to me. They were kind like that, even the elder ones. I gently declined they offer, I thought they need it more than me, plus I was enjoying walking around the cars of the train. Sometimes, food from the homemade meals, either with noodles or rice, some people were eating was offered to me. I wonder why, maybe is because Myanmar opened their borders to the tourist recently and seeing foreigner visitors is exciting for locals, or maybe is just their nature, but Burmese people are extremely kind and friendly.




 I looked around and I saw kids, mothers, elder people, young fashionable students, Buddhist monks dressed in garnet, nuns in pink, and I see a girl with an extremely exotic beauty staring at me with her deep intense black eyes. After a few seconds staring each other, I ask her to be in one of my pictures. She assents with a shy smile and I still get seduced every time I look at the picture taken. The train makes many stops along the way, but there is one special stop because the loud noise of voices yelling heard coming from outside. It iwas the first stop in the limit of the city, a train station surrounded by corn and wheat fields. The scandal outside were the peasants rushing and organizing the way they had to carry all the foods collected along the day. Sacks full of different vegetables were thrown inside through the windows and then the field workers jumped in too. There was a big contrast between the people coming in now, with all the dust on their clothes and their big hats to get protection from the sun, and the young modern and fashionable students that came in the train at the stops nearby the University of Yangon. No doubt that was an interesting mosaic of faces.
 I’ve spent about three and half hours inside the train to make the whole lap. And every single minute was worth it thanks to the amazing inhabitants of Yangon.




miércoles, 26 de octubre de 2016

Cuántas veces

¿Cuántas veces manchaste tus hojas?
¿Cuántas veces escribiste llorando?
En frente de un folio en blanco,
soltando mierda, buscando descanso,
necesario vaciar la mente,
incapaz de desconectar.

¿Cuántas veces salpicaste tus folios?
¿Cuántas veces escribiste borracho?
Recordando lo que fue y no quiso,
imaginando lo que no pudo haber sido,
añorando amor, tantas veces renacido,
añorando a aquellos que ahora ya se han ido.

¿Cuántas veces manchaste tus libretas?
¿Cuántas veces escribiste sangrando?
Anhelando un cambio,
que no dejas que suceda,
buscando algo,
que por más que busques no encuentras
experimentando la meta-escritura,
simplemente dejando que fluya
con filosofía nula,
por saciedad pura
de esta droga dura.

¿Cuántas veces manchaste tus folios?
¿Cuántas veces escribiste odiando?
A tu jefe,
a los reyes,
a tu vecino el del ruido,
a los jeques,
al capital,
a los creadores de todo mal,
y paro.
Me desgasto.
Pienso en el pasado.
Sonrío.

¿Cuántas veces entregaste tus hojas?
¿Cuántas veces escribiste amando?



sábado, 24 de septiembre de 2016

BLOQUEO


Sufro un bloqueo,
no sé qué escribir,
sufro un bloqueo.

Cuando no sé qué escribir y escribo, simplemente no escribo nada, sino que solo gasto hojas de papel y tinta por el hecho de escribir. Porque escribo. Porque quiero ser escritor y no me puedo permitir no escribir aunque no sepa sobre qué. Porque me propuse, además de algún que otro proyecto a parte algo más ambicioso, escribir una entrada mensual en el blog, como mínimo. Por eso escribo, aunque no tenga ni idea de el que escribir.
No esperes ninguna reflexión profunda al final de este texto, tampoco ninguna entretenida historia de acción. Esto que tienes en frente es tan interesante como los prospectos en el dorso de los botes de champú. Tal vez llegues al final si lo estás leyendo desde el móvil mientras cagas. Son palabras vacías. Pero escribo.

Escribo preguntándome por qué escribo tras tanto fracaso acumulado a mis espaldas, escribo preguntándome por qué no escribo más o por qué sigo. Y escribo preguntándome por qué no se me ocurre nada sobre lo que escribir. Tal vez la edad acorte la imaginación, tal vez sea la frustración de las cuarenta y ocho horas semanales, tal vez sean lo castigadas que tengo las neuronas, tal vez sea el amor que vuela a mi alrededor y me hace visitas inesperadas que revuelven mi mente. Tal vez sea la sensación de vanidad del existir de todos los que vivimos como si fuéramos lo más importante del universo cuando no somos nada más que simples seres nacidos de una casualidad cósmica.


El caso es que, no sé de lo que escribir, pero escribo.   



Pequeña muestra de exposición fotográfica 


miércoles, 24 de agosto de 2016

So, Fuck You.

Crying? Fuck you!
Pay for your mistakes,
you don’t deserve her care.
She came by you,
then you offered a lace,
that hid a chain,
which destroyed her freedom.
You got her at your feet,
and instead of offering your hand,
and rise her by your side,
you used her as a carpet,
trod her.
And it made the chain shorter.

She was brightness,
and you switched off her light.
She was water,
and you dried the river.
She was air,
and you polluted her,
but she didn’t give up.
She gave you thousand chances,
she thought that was love,
but you didn’t want to change,
but she did.
Now you cry, so fuck you.

You overpassed the edge,
and the Stockholm syndrome was finished.
She now flies free,
and you crawl seeking her feet,
but you don’t find it,
because she flies high,
so, fuck you.
Now you have the chance,
to learn from your mistakes,
to fly by the side,
but of someone else, not hers.
She gave herself to you as a present,
but you miss appreciated,
and now you cry, so fuck you.
She shines again,
and won’t go back to your side,
the happiness she tried,
and wasn’t with you,
but with herself instead.

So, fuck you.



PUES, TE JODES


¿Lloras? Te jodes.
Paga tus errores,
no te mereces amores
te jodes.
Se puso a tu lado, 
y le ofreciste un lazo,
ocultando una cadena,
que destruía su libertad.
La tenías a tus pies,
y en lugar de darle la mano,
y alzarla hasta tu lado,
la pisaste.
La usaste de felpudo,
y la cadena se hizo más corta.

Ella es luz,
pero tú apagaste su brillo.
Ella es agua,
pero tú secaste su río.
Ella es aire,
pero tú la rociaste con veneno tóxico.
La contaminaste.
Pero no se rindió.
Te dio mil y una oportunidades,
ella creía amarte,
y tú no cambiaste,
pero ella sí.
Ahora lloras, y te jodes.

Sobrepasaste el colmo,
y se acabó el síndrome de Estocolmo.
Ahora vuela libre,
y eres tú el que se arrastra buscando sus pies,
pero no los encuentras, porque vuela alto.
Te jodes.
Aprende de tus errores,
a volar al lado,
sin estratos,
pero no con ella.
Ella se te ofreció como regalo,
y tu la despreciaste,
y ahora lloras, y te jodes.
No volverá a tu lado,
ha probado la felicidad,
y sabe que no está contigo,
sino consigo y su libertad.

Así que te jodes.