miércoles, 14 de diciembre de 2011

FALSAS APARIENCIAS



            - ¡Hola querida cuñada! - dice Eulalia con una hipócrita sonrisa.
            - ¡Hola guapa! - responde Tamara con otra sonrisa, igualmente hipócrita. Se acercan y, ante toda la familia, se dan dos sonoros besos intentando camuflar un intenso y mutuo odio, ya histórico. La verdad es que cuando se besan parece que se den asco, apenas se tocan.
            - ¿Cuánto tiempo, verdad? - dice Eulalia.
            - Si, ya tenía ganas de verte - responde Tamara. Pero en el interior de su mente aparece la realidad de sus deseos hacia su interlocutora. El entramado neuronal de Tamara reproduce a todo detalle una secuencia en la que sale ella misma arrancando una a una las uñas de los pies a Eulalia. Ésta grita a cada tirón, y gime, y sufre. Un sufrimiento que crea en Tamara una sonrisa. Lo sé porque Tamara lo sabe. Sus maridos tampoco se gustan, pero en lugar de odiarse mutuamente, se limitan a beber. Beber hermana a los hombres, o los anula cerebralmente hasta que olvidan que se odian, una de dos. Pero Tamara es incapaz de borrar su odio hacia Eulalia, ni por un segundo.
            - Estas muy guapa - dice Tamara mientras piensa que está más gorda, más vieja y mal maquillada. Y eso le gusta. Disfruta viendo como su eterna rival envejece sin dignidad y evidencia su mal aspecto con un exceso de potingues en la cara. Piensa que todo el mal que le pueda ocurrir es menos del que se merece por haber intentado matar a su suegra, empujándola por las escaleras, y por haberle hecho firmar a su suegro la entrega de la herencia, cuando éste estaba senil. Todo por recibir antes su herencia. Y la muy cerda sigue allí, en libertad, faltaron pruebas para acusarla. Pero yo lo sé. Tamara lo sabe.
            - ¿Has visto? Ya ha llegado Encarna con su nuevo novio - le comenta Eulalia a Tamara - que fulana que es, y encima siempre está mirándonos por encima del hombro.
            - Claro, se cree que por llegar en un coche caro es superior, pero todo el dinero que tiene es el que le saca a su novio, siempre con novios ricos y cambiando, seguro que es una infeliz - contesta Tamara.
            - Seguro, además cada vez está mas gorda, si sigue así acabara sola, sin nadie a su lado que le ayude en su vejez.
  Cuando Encarna se acerca a ellas le saludan sonrientes y continua el festival de banal hipocresía hasta la hora de comer.
  Se sientan y, al alrededor del abundante banquete, parece respirarse un ambiente feliz, todos los primos reunidos a la sombra de los pinos, disfrutando de la brisa primaveral mientras comen. Hablan y comentan sobre experiencias vividas, se huele la nostalgia. Todos parecen llevarse bien. Pero Tamara sabe que eso es todo una ilusión, ella sabe bien las disputas que han tenido, las rivalidades, las envidias... no son pocas.
  Tamara se ha cansado hace un rato de ser hipócrita y guardar las apariencias, no puede aguantarlo más. El odio hacia los familiares que la rodean empieza a aumentar, la sonrisa de su cara se borra y sus dientes se aprietan. Desde mi celda acolchada os puedo asegurar que Tamara empieza a sentir un fuerte martilleo en su cabeza. No lo aguanta más y se levanta de la mesa sin decir ni una palabra. Acude a la caseta dónde su tío, dueño del terreno, guarda las herramientas. Coge un bidón de gasolina, la que se usa para la motosierra, y sin que nadie se de cuenta, empieza a formar un círculo a unos metros alrededor de la mesa donde están los invitados disfrutando de la comida. Cuando el círculo se cierra le prende fuego con un mechero y, en cuestión de pocos segundos, todos los comensales se ven presos de una jaula de llamas. Cunde el pánico, la gente grita, y alejándose del círculo que les tiene rodeados, se acercan unos a otros. En medio del caos y la confusión Eulalia, sin ni darse cuenta, coge la mano de Encarna. Por un momento se miran con aparente complicidad, pero de repente empiezan a discutir.
            - ¡Tú, eres una zorra! ¡Siempre mirando a las demás por encima del hombro por tener un novio rico! - le grita Eulalia.
            - ¡Y tú eres una ruin roba herencias sin moral! - le contesta Encarna con el mismo tono de voz, y tras un par de palabras no muy bonitas más, llegan a las manos.
  Los maridos de Eulalia y Tamara también sacan a relucir los fantasmas del pasado.
            - ¡Ladrón de mujeres, Eulalia tenía que ser mía! - grita el marido de Tamara.
            - Pero tu me dijiste que estaba todo bien, eres mi primo, pero si fuiste el padrino de bodas y todo - le contesta el de Eulalia.
            - Te odio más por eso, tenías que restregarme tu triunfo, eres un ser repugnante y malvado.
            - Pues te jodes, tu siempre me restregabas tus juguetes nuevos y todo lo que te compraban tus padres durante la niñez.
  Y también empiezan a pegarse. La violencia se contagia, poco a poco, hasta que los quince asistentes al picnic familiar acaban pegándose unos con otros. El territorio delimitado por las llamas pasa a ser una batalla campal.
  Tamara ríe a carcajadas desde lo alto de la caseta del terreno. Ríe y disfruta al ver lo que ha provocado, le satisface ver un poco de sinceridad entre sus familiares, cosa que siempre había faltado.
  Al poco rato llegan los bomberos y la policía. Todo se soluciona. En unos minutos apagan el incendio y no hay heridos graves. Tamara abandona el área en un coche patrulla, pero Tamara ya no existe. Se ha desvanecido, ahora solo queda Tammy llena de amor, Tammy llena de felicidad, de Tamara ahora solo quedo yo. Tamara ya no existe y su familia nunca, jamás, volverá a organizar un encuentro conjunto como el descrito en estas líneas.  

domingo, 4 de diciembre de 2011

VIERNES NOCHE

*Recuperando textos antiguos, este en concreto un monólogo para un proyecto de programa de TV


Hola, buenas noches, se acerca el fin de semana y hoy les vamos a hablar del plan del viernes. Vamos a la discoteca, que parece ser la mejor opción desde un principio. Así pues, desde un principio llegas a la cola y ves que tienes que esperar una barbaridad. Tanto es así, que una vez, yo estaba allí esperando, con mi botella de refresco aliñado de 2 litros, y la pareja que tengo delante se empiezan a liar. Y nada, así los ves, taca ta taca ta, y todo lo demás. Y después de eso esperamos todavía tanto, tanto, que llegamos a retroceder un puesto todos los que estábamos por detrás. 
  Total, que llegas a la puerta porfin, y te encuentras con un armario de 2x2 que te dice que no puedes pasar con bambas. Que no puedes pasar... normalmente no te importaría mucho no entrar allí, pero después de lo que llevas esperando te niegas en rotundo a ceder ante las imposiciones del portero, te pones serio, le miras amenazante, y entonces te pones a llorarle como una niñita de 4 años despojándote de toda dignidad para que te deje entrar. Finalmente le convences, o se harta de verte, una de dos, pero el caso es que te deja entrar, pero eso si, pagando 30 euros de entrada. Claro, le enseñas tu debilidad y se da cuenta de que puede abusar, y lo peor de todo es que, después de la larga cola y haber perdido tu dignidad y 30 eurazos por entrar en el lugar, le das hasta las gracias. 
   Pero bueno, al fin ya estas dentro, así que, tras darte una vueltecita por el lugar fichando cuales van a ser tus posibles desamores de una noche, ves la barra y piensas en pedir un señor cubata que te alegrará la fiesta y hará que haya valido la pena llegar hasta allí. Llegas a la barra, das un par de codazos para que te dejen un espacio diminuto, se cagan en tu puta madre un par de veces o tres, te insultan, te desprecian, pero llegas. Y te llevas una gran sorpresa, tus fantasías sexuales mas profundas se ven protagonizadas por una persona exactamente igual que la que te esta sirviendo la copa, y encima te la sirve con una sonrisa. Pero llega el momento en el que te das cuenta de que todo era demasiado bueno para ser verdad, y este es el momento de pagar. -8 Euros- Te dice, y tu, totalmente convencido sacas el ticket de la entrada y se lo das, y en el momento en que te estas llevando el vaso te dice, -Perdona, que la entrada no incluye bebida- . Entonces piensas –TIERRA TRÁGAME- y te pones a rebuscar en el interior de los bolsillos rezando por encontrar monedas que te puedan sacar del apuro, pero claro, después de haber pagado 30 pavos por entrar no te queda mas que parte de la vuelta del billete de metro que has comprado, y ni siquiera esta entera, pues la mitad de las monedas se te han caído peleándote por un trocito de la barra para que te sirvan algo que no puedes pagar de ninguna manera. Finalmente dejas la bebida en la barra, y esperas que la camarera no te vuelva a ver.

   Con la tontería de ir a por los cubatas has perdido de vista a tus amigos, y te sientes de repente, solo, sin dinero, sin bebida… aunque eso último es algo que de repente ves que se puede solucionar. Algún despistado acaba de apoyar su bebida y, mientras se enrolla con su chica, tu vas por detrás y como una serpiente mueves un vaso lleno de gin tonic a una velocidad trepidante y sin derramar una gota te lo llevas. Ya tienes tu cubata, una cosa menos de que preocuparte. Ahora vas en busca de tu grupito, pero como no lo encuentras y te cansas de sentirte como un perro abandonado en una perrera, decides hablarle a alguien por amistad, “o lo  que    surja” … -Hola como te llamas?? –Que?!- - Que como te llamas??!!- - Que qué??!!!- - Que como te llamas????!!!!!!! – Ves que hace una cara de afirmación acompañada de una sonrisa, y piensas –DE PUTA MADRE!!, LE GUSTO- Pero entonces te saca un mechero y espera a que te enciendas un cigarrillo, preguntando que porque lo llamo llama y no fuego como todo el mundo. En fin, que sacas un cigarrillo, te lo enciendes y te vas en otra dirección preguntándote que haces fumando, ya te dejarás la voz en otro momento. 
  Finalmente ves de lejos a una amiga de las que habían entrado contigo, y vas con ella. Cuando te acercas y la ves tambalearse te das cuenta de que hubiera sido mejor seguir tu camino en solitario. Pero sois amigos así que cuando se cae de rodillas al suelo y vomita, tu, como buena persona, la coges por un brazo y la ayudas a salir de la discoteca, y no es que vayas sobrio, pero mejor que ella, que ni tan siquiera se tiene en pié, seguro. La ayudas, la acompañas hasta la puerta de su casa y te vas a la tuya. Acabas en la cama todavía ciego, sin haber pasado la borrachera. Total ¿para qué? La única recompensa es una mañana con una resaca de campeonato, y, casualmente es el día que alguien decide pasar la aspiradora y poner la lavadora a la vez en tu casa, y te prometes que no volverás a beber, ni a la discoteca. 
  Llega el fin de semana siguiente y tu grupo de amigos pregunta que a dónde podéis ir, y, tal vez sea adicción al sufrimiento o la esperanza de que todo salga bien la próxima vez, pero lo primero que dices, y además con un gran entusiasmo es: VAMOS A LA DISCOTECA!

domingo, 27 de noviembre de 2011

UN BRINDIS POR LOS CIEN


  Esta entrada tiene como único y exclusivo propósito el proponer un brindis a todos aquellos que la lean. Motivo de dicho brindis es el número de seguidores que recientemente ha alcanzado mi blog, en el que cuento mis idas de olla, sueños y demás parras. Porque tener una cifra más en el número de seguidores motiva, porque el número cien siempre mola y porque me ha dado una modesta alegría en estos tiempos tormentosos. Por ello alzo mi copa y digo con poder en mi voz:
            - Serefe! - Lo digo en turco en honor a la pieza añadida recientemente a mi colección de fracasos amorosos que se forma en mi memoria.
            - Na zdraví! - Lo digo en checo en honor a la reciente adquisición a mi extensa colección de amores platónicos que aumenta velozmente con el paso del tiempo.
            - Clink Chon! - Lo digo en tailandés en honor al viaje proyectado que mantiene viva mi ilusión en el futuro.
            - ¡Salud! - Lo digo en castellano en honor a la que, supongo, es la lengua de la mayoría de los seguidores, y en concreto al usuario Klee, que decidió ser mi seguidor número cien.
  Así que muchas gracias a todos los que habéis apretado el botoncito de seguir, así como a todos aquellos que se pasan por este espacio de vez en cuando sin pertenecer al mundo bloguero. A todos, os propongo que levantéis vuestra copa, ya sea agua, refresco, cerveza, whiskey o ron con cola, y gritéis todos conmigo:
            - Salut! - Y lo digo en catalán en honor a mi lengua materna.
  Reitero mi agradecimiento y deseo que esto pueda seguir creciendo, aunque a veces lo tenga mas abandonado y a veces menos, nunca lo olvido, y si sigue creciendo a pesar del transcurrir de los años (va un año y medio ya con el blog), es principalmente gracias a vuestras visitas y comentarios. Alzo mi copa y brindo por vosotros.   



martes, 8 de noviembre de 2011

PARAÍSO EN LLAMAS



  Hoy, sin saber como, me he despertado en el paraíso.  Abro los ojos y todo son colores luminosos, placeres intensos, disfrute extremo. Me levanto y me dirijo a un árbol abundante de jugosos melocotones. Saboreo el jugo de su interior mientras sus ramas me abrazan y me dan calor y afecto. Y de camino al siguiente placer esparzo gasolina por todo el lugar.
  Me entrego al calor de las enredaderas que me sirven en bandeja manzanas rojas, mientras me fundo en su abrazo que me otorga todo el cariño y el amor que necesito. Mi cuerpo y mi mente se sienten totalmente relajados en el interior de esta espiral de sensaciones orgásmicas. Y entre el licor de los dioses que me provoca la mas sensacional embriaguez, el pan de las serenas tardes que me causa un sobrio bienestar casi extasiante y las lágrimas de tristeza de tiempos pasados que alivian la carga de los años, voy dejando montoncitos de pólvora unidos por una mecha.
  Jamás saldría del paraíso si pudiera, pero la realidad está allí fuera, y a veces es necesario salir. Será un periodo limitado, pero tal vez demasiado largo. Solo el tiempo lo dirá.
  Así que me levanto del paradisíaco lecho rodeado de abrazos y derribo, sin darme cuenta, otro bidón de gasolina. Abro la puerta de salida y enciendo mi último cigarrillo en el edén. El humo sabe mejor aquí dentro. Saboreo con nostalgia las últimas caladas. Cargo con la mochila a mis espaldas, dejo caer la colilla y cierro la puerta del paraíso detrás de mi, sin ver donde cae la colilla que lanzo, todavía encendida.
  La vida real, la vida fuera del edén, es dura, es jodida, pero se sobrevive. Recuerdos del tiempo de felicidad extrema en el interior del mas puro placer me dan aliento. La esperanza de poder volver a ello me da alegría, el recuerdo de lo vivido se presenta en mi mente por fragmentos. Son mis fragmentos personales del edén. Cuanto mas se acerca la fecha del regreso, mas dura se hace la espera debido al incremento de mi impaciencia. Pero finalmente llega, todo llega algún día.
  Abro pálpito de emoción la puerta de mi edén personal. Todo parece estar igual a primera vista, todo tiene el mismo aspecto, o aproximado, la puerta se abre con la misma llave, pero algo falla. Huele a humo, huele a ceniza, huele a quemado. Y el paraíso no me acoge cono lo hacía. En lugar de ello me empuja hacia fuera, me rechaza, me desprecia. Comprendo que el paraíso ha ardido en mi ausencia, ha sido totalmente destruido, entiendo, por mi inconsciencia, y se ha vuelto a reconstruir en mi ausencia. Ahora soy un punto negro en el edén. Un elemento que agita la tierra e incomoda a los árboles. Las enredaderas ya no me dan afecto, sino que me empujan con rencor, me esquivan. Los frutos causantes de sensaciones orgásmicas se esconden y no quieren ser atrapados. Dejé el paraíso en llamas y tuvo que apagarlas por si solo, sin mi ayuda, y tuvo que aprender a reconstruirse, y no le fue mal en mi ausencia, aprendió a vivir una vida si mi y ahora no concibe mi reentrada. Ahora no me quiere ya mas en su interior.
  Triste y en soledad, no me queda otra que abandonar lo que fue mi edén. Me acerco a la salida, dejo caer una lágrima en su interior antes de partir y cierro la puerta a mis espaldas. Ahora solo queda dolor. 

martes, 11 de octubre de 2011

Hispanidad


Día doce de octubre, un día en el que los españoles están de celebración, un día que desde hace tiempo me desconcierta, porque realmente me pregunto qué coño se celebra. En principio se celebra el día en el que el señor, si es que se le puede llamar así, Cristóbal Colón descubrió América. Lo primero que me desconcierta es que en el colegio nos expliquen como la historia real, el hecho de que Cristóbal Colón descubriera un sitio que ya estaba habitado por una civilización bastante avanzada para la época. Con valores mucho mas coherentes con la coexistencia pacífica entre el hombre y el planeta que no los que tenemos a día de hoy. Recordemos aquella profecía de los indios Cree, del norte del continente, que dice:
  Solo después que el último árbol haya sido cortado, solo después que el último río haya sido contaminado, solo después que el último pez haya sido pescado, solo entonces te darás cuenta de que el dinero no se puede comer.
  Y una civilización con tales valores fue arrasada, y aunque no solo fue España, el doce de octubre hace apología al inicio de dicha masacre. Posiblemente uno de los mayores genocidios provocados en toda la historia por "nuestro" país. Y entrecomillo nuestro porque yo no considero que tenga un país. Mas bien yo soy del país, que el país mío, ya que solo he nacido aquí y la nacionalidad me persigue allá donde vaya. Entonces, que alguien me explique, por favor, cual es el motivo de la celebración. ¿Qué un antepasado nuestro descubrió un continente que: arrasamos, matamos a sus legítimos habitantes, violamos a sus mujeres, robamos su oro, despreciamos su cultura y destrozamos su hábitat? Y a cambio, ¿Qué les dimos? ¿Religión? ¿Armas de fuego?
  Se supone que se celebra la patria, y el orgullo de ser español, sin embargo se hace referencia uno de los actos mas vergonzosos llevados a cabo por esta nación, sino el que más. No existe ningún enlace dentro de mi entramado neuronal que me diga que esto tiene alguna lógica.
  El día que aumento mi desconcierto, en lo que al tema tratado se refiere, fue el día en el que descubrí que al otro lado del charco también se celebra dicha festividad. O sea que un conjunto de países, considerados en gran parte no desarrollados o en vías de desarrollo, condición consecuencia en gran parte de los expolios y saqueos sufridos en el pasado por España, país que a día de hoy rechaza o dificulta la entrada de los habitantes de dichos países, celebran el día de la hispanidad y el orgullo de lo español. ¿Alguien me lo explica?
  En fin, no es mi intención arruinar el día festivo a nadie, pero mi opinión es que en lugar de una festividad, debería considerarse un día de luto nacional y guardar un minuto de silencio en señal de arrepentimiento de los actos acontecidos en el pasado, en lugar de expresar hacia ellos el orgullo que, incomprensiblemente, sienten muchos españoles.   

Os dejo un par de enlaces a interesantes vídeos sobre estas civilizaciones destruidas en el pasado: 




domingo, 2 de octubre de 2011

UNA APASIONANTE TAREA


- Clink, clink, clink...
  El monótono sonido de los cubiertos al golpear entre si, no cesa en horas. Un sonido repetitivo en ritmo y volumen. Cada golpe con un sonido exactamente igual al anterior. La apasionante tarea de secar cubiertos se hace todavía mas interesante gracias a la radio intereferenciada que sintoniza alguna emisora de mierda cuyo sonido, además, es indescifrable. Un ruido ensordecedor de la máquina lavavajillas que hay detrás pone la guinda del pastel a este ruidoso entorno que martiriza mis tímpanos.
- Clink, clink, clink...
  Trato de que cada tenedor quede mirando en la misma dirección al caer al enorme canasto de los cubiertos secos. No es un requisito de la tarea, lo hago para utilizar un mínimo un poco mas amplio de mis aptitudes generales. Para añadir un poco de dificultad a la robótica tarea, que hasta un mono adiestrado podría realizar. Me acuerdo de la palabra alienado, del sentimiento de sin sentido y de mi intento frustrado de estudiar la carrera de sociología.
- Clonk, clonk, clonk...
  Cojo ahora los cuchillos y los acaricio fuertemente, arriba y abajo, dos veces para que queden bien secos y brillantes. No se si será el exceso de tiempo realizando tan absurda tarea que me hace pensar cualquier cosa, o que realmente Freud tenía razón y los hombres solo tenemos sexo en la cabeza, pero el movimiento de la mano me recuerda a la masturbación. Así, en mi cabeza, cada cuchillo que suelto de mis manos, se convierte en una eyaculación metálica.
- Clonk, clonk, clonk...
Soy el robot autómata que eyacula cuchillos limpios y secos preparados para cortar los alimentos que ingerirán los clientes. Por lo que los clientes utilizarán mi semen como herramienta para comer. Se me escapa una pequeña sonrisa, y me siento como un crío de doce años, casi avergonzado de mi propio pensamiento. Pero es que hay que entretener la cabeza para no acabar tarado de tanto clonk, clonk clonk.
  Por un momento me siento infravalorado e inútil. ¿Qué hace un genio como yo haciendo el trabajo de un mono adiestrado, o un autómata eyaculador? Debería estar preparando esa gran obra literaria que se adaptará al cine y me hará millonario. Pienso en dejar el trapo allí mismo, salir por la puerta del hotel y no volver jamás, pero entonces viene a mi mente la imagen de un sinuoso billete que me dice: vuelve, y vuelvo.
- Clonk, clonk, clonk...
Además, si me voy no tendría una excusa para no crear esa gran obra que me hará millonario. Evidenciaría mi falta de aptitud, o mi pereza al respecto. Así que:
- Clonk, clonk, clonk.

jueves, 25 de agosto de 2011

CONVERSACIONES CON EL DIABLO II El precio de la avaricia

Amanece soleado el campo y, como todas las mañanas, me lavo la cara en el mismo lugar dónde previamente he meado. Pero no importa, es lo que tienen los ríos, da igual lo que les tires, se lo lleva lejos, allá donde no lo vemos, por lo que podemos verter cualquier tipo de deshecho, que es como si dejara de existir. Y con esto en mente me lavo la cara bien a gusto, porque el agua del río siempre está limpia a la altura de mi casa, tan cerca de las montañas. Aunque mi felicidad mañanera dura poco, se acaba justo en el momento en el que alzo la mirada al terreno vecino, que está justo al otro lado del río. Es el terreno de Tasicio. En él el sol parece brillar más, los pájaros parecen cantar mejor y las cabras parecen corretear más felices. El terreno de Tasicio es, por lo menos, el doble que el mío, y el trabajo duro que le dedica hace que luzca mucho más bonito. Es verlo y que se borre la sonrisa de mi cara, ya para todo el día. Se me frunce el ceño y se me llena la boca de maldiciones hacia mi vecino. Ese maldito Tasicio, con todo ese terreno, debe ganar un montón de dinero. Hijo de mala madre, ahí le invada la cosecha una plaga de langostas.

  Pero en fin, tengo que empezar mi jornada. Maldecirle no hará que mi terreno crezca o se vea mejor que el suyo. Cavo y, con mi espalda doblada no puedo dejar de pensar en la magnificencia del terreno de Tasicio. Mis dientes no paran de rechinar, más por la rabia que me produce, que por el esfuerzo que necesito para mi tarea. Le pido a Dios que haga algo, que convierta mi terreno en uno mejor que el de Tasicio, o que le arrebate a él el suyo. Oh, señor, ten piedad de mi, de verdad, cualquiera de las dos opciones me servirían. Señor, haz que mis tierras vayan más allá de las montañas. Y día tras día le rezo al magnífico para que cumpla mis deseos.
  Pasan días y más días, pero no parece que ocurra nada. Por mas que le implore a nuestro Señor, las tierras de Tasicio siguen siendo más grandes, más bonitas y más productivas que las mías. Así que, gradualmente, voy cambiando el destinatario de mis oraciones. Cambio a nuestro Señor por el Diablo. Pero tampoco parece funcionar. Nada cambia durante días y mas días, hasta que un día, por la tarde, cuando me disponía a ordeñar a una de mis cabras, me encuentro algo muy extraño entre ellas. Allí, en medio del campo de hierba, me encuentro a un enorme oso de peluche con una carita dulce y amable y unos grandes cuernos rojos. Está sentado en un trono hecho con enormes huesos. Allí, en el centro del campo donde ordeño a mis famélicas cabras, ha aparecido éste trono ocupado por un peluche gigante. Me asusto, me cuesta de creer lo que ven mis ojos, parece obra de una ilusión o un delirio. Me acerco cauto hasta que escucho:
            - Buenas tardes - retumba una voz poderosa como un trueno que retumba en las montañas.
            - ¿Cómo? ¿Quién habla? - Pregunto al cielo, y me quedo mirando al peluche gigante, incrédulo.
            - Adivina adivinanza, eres tú el que me ha estado llamando. - dice el oso, ahora con una voz mas directa.
            - ¡¿Dios?! - pregunto sorprendido en el momento en el que veo al oso mover la boca al hablar.
            - Caliente, caliente - responde el peluche.
            - ¿San Pedro?
            - Pero a ver, ¿Acaso has implorado tú alguna cosa a San Pedro? - Noto por su voz, que no le ha gustado la pregunta.
            - No - contesto - pero siendo cercano a Dios, no se me ocurre quien puede ser... - digo pensativo.
            - ¡Qué soy el Diablo, imbécil!
            - Pero... - reflexiono unos segundos - ¿Es ése tu aspecto?
            - ¡¿Pones en duda mi palabra?! - decía ahora el Diablo en un tono amenazante y atronador como cuando dio las buenas tardes. Y, supongo que es su voluntad, pero el terror me invade todo el cuerpo.
            - De acuerdo, perdóname, ¡Oh! Gran Señor ¿Qué quieres de mi?
            - ¡Joder! Siempre con lo mismo. ¿Qué quieres TÚ de mi?
            - Yo nada, Oh Gran Señor oscuro. - Intento hacerle las máximas reverencias para que no me destruya. Es el mismo Diablo, y me imagino que es capaz de hacer cualquier cosa maligna solo por diversión.
            - ¿Nada? ¿Cómo que nada? Llevas semanas pidiéndome cosas por lo bajini, y ahora que vengo a darte la oportunidad de pedirme lo que quieras, ¿me dices que no quieres nada? Bueno, pues vale, me voy - me dice el Diablo mientras se levanta del trono y me da la espalda haciendo ondular su capa.
            - Espera, Señor, en realidad si que quiero algo. - Con estas palabras para su ida.
            - Escucho - dice el oso gigante, a quien se le dibuja una malévola sonrisa en la cara.
            - Pues bien, quiero que el terreno de Tasicio, sea de mi propiedad.
            - De acuerdo - se saca mágicamente unos papeles de debajo de su capa - Aquí tengo las escrituras del terreno. Son tuyas, pero a cambio quiero pedirte algo.
            - ¿El qué?
            - Las de tu terreno.
            - ¿Cómo?
            - Venga, quieres el terreno de Tasicio, pero todo tiene un precio, dame tu terreno y yo te doy el suyo. Es un buen trato. Su terreno es más grande y mejor, siempre lo has sabido.
            - Ya, pero... también quiero mi terreno.
            - ¿Para qué? Si eres totalmente incapaz de encargarte de todo.
            - Pues porque es mío, y lo quiero.
            - Mmm - pasan unos instantes de silencio en los que el Diablo osuno piensa en una alternativa - Está bien, - me dice - te voy a dar una oportunidad de conseguir los dos terrenos, pero tendrás que saber verla, y aprovecharla. Va a llegarte sin previo aviso. Y si la dejas pasar la pierdes.
  Y con estas palabras el demonio desaparece de mi vista.

  Dejo pasar los días y no parece ocurrir nada fuera de lo normal. Siembro mis verduras, recojo los huevos de mis gallinas, llevo a pastar a mis cuatro cabras y nada se sale de lo común. Maldigo al Diablo y empiezo a preguntarme si todo aquello no fue producto de mi imaginación. Llego a preocuparme seriamente por mi salud mental. Aunque por otro lado también podría ser que la oportunidad hubiera pasado sin yo darme cuenta. Ya me dijo que debería saber verla. Se acerca el invierno y la temporada de lluvias viene poderosa éste año. Ya he perdido la esperanza de que aparezca esa oportunidad de conseguir el terreno de Tasicio. No se si lo que viví fue real, pero voy a intentar no pensar mas en ello.

  Lleva varios días sin parar de llover, y empiezo a prepararme para el invierno. Tapo las ventanas del corral de mis cabras, recojo toda la cosecha que ya está madura, hago conservas con mis alimentos para que me duren mucho tiempo y pasan días y mas días sin que nada parezca salirse de lo normal. Excepto las fuertes lluvias que no cesan. Hasta que una noche me parece escuchar una voz gritando a fuera de mi casa. Me cuestiono si serán otra vez mis delirios, que vuelven, pero igualmente acudo a comprobarlo. Salgo de casa y la voz se hace más fuerte.
- ¡Anacleto! - grita mi nombre - ¡Socorro! - y reconozco esa voz. Es Tasicio.
  Está oscuro y la lluvia no me deja ver a mas de un par de palmos de distancia, pero decido seguir el sonido de la voz de mi vecino que necesita de mi ayuda. Al llegar a la orilla del río le veo. Está un poco más abajo, agarrado a una rama que parece que vaya a quebrarse en cualquier momento.
            - ¡La corriente me lleva, Anacleto, ayúdame por lo que más quieras!
  Y vuelvo corriendo a mi casa a buscar una larga cuerda y vuelvo para lanzársela a Tasicio, pero justo en ese momento reflexiono y me detengo.
            - Has dicho por lo que mas quiera, ¿no? - Ésta podría ser mi oportunidad.
            - Si, por el amor de Dios, tírame esa cuerda ya, que no podré aguantar mucho más.
            - Por el amor de Dios no, pero si por las escrituras de tu terreno.
            - ¿Qué? - En medio de la tempestad y las fuertes corrientes del río parece formarse un silencio que nos envuelve a los dos - ¿Cómo que mis escrituras?
            - Si, quiero tu terreno.
            - De acuerdo, pero lánzame esa cuerda ya, por Dios, ¡Sálvame!
  Efectivamente ésta era mi oportunidad. Me apresuro a lanzarle la cuerda. Una vez fuera y a salvo, me mira con rencor. No le culpo. Sin decir ni una palabra cada uno se va a su casa. Ni siquiera se que demonios hacía en el río a estas horas de la noche. Supongo que caería al ir a buscar a alguna cabra extraviada o algo por el estilo.

  Al día siguiente me despierta el timbre de casa. Abro en pijama y rascándome los ojos, muerto de sueño. Es Tasicio, que lleva una maleta en la mano.
            - Aquí tienes las escrituras del terreno a tu nombre y firmadas. Eres una persona ruin, pero yo soy un hombre de palabra, así que te las doy. Mi finca es tuya.
  Pasan unos segundos en los que el no se mueve de la puerta. Supongo que espera que cambie de opinión, y que le diga que no hace falta que me las dé. Pero al ver que yo cojo las escrituras sin decir ni una palabra más, se da la vuelta y se va.
  Me embriaga la emoción, aunque me contengo por un rato por respeto a Tasicio, estoy en casa con unas ganas enormes de saltar y gritar. Y lo hago. Cuando calculo que Tasicio ya está lejos, con su maleta, salgo a corretear por su campo y a gritar y a saltar y reír. ¡Soy rico! ¡Tengo las mejores tierras de la comarca! son mis cantos entre carcajadas. Y así paso todo el día. Me voy a dormir a mi nueva casa, con una sonrisa de oreja a oreja en la cara, una de esas sonrisas que solo tienes cuando estás enamorado, o cuando has vivido el mejor día de tu vida.

   Durante la noche soy despertado violentamente. El río ha desbordado y ha inundado gran parte de mis terrenos. Ha arrastrado un pedazo de mi casa que se derrumba, y me arrastra a mi. La agonía me invade, lucho por mi supervivencia, pero da igual a lo que me agarre. Todo va violentamente río abajo, dirección al mar. La fuerza del agua me obliga a zambullirme una y otra vez. Con gran esfuerzo consigo sacar la cabeza por un momento, pero al abrir la boca para coger oxígeno solo consigo tragar agua. Voy río abajo, con los pulmones y el estómago llenos de agua, de ésta no me voy a salvar. ¡Maldito Diablo! 

Fuente: Google


jueves, 14 de julio de 2011

MOLDEADO DE BARRO

Eran las dos de la madrugada y Marta, a pesar de que tenía que madrugar al día siguiente, gozaba de la suave y resbaladiza textura del barro. El torno no reparaba en la hora que era y daba vueltas y más vueltas mientras ella moldeaba a su antojo. Todavía no sabía la forma que tendría, ni tan solo si sería capaz de sacar algo que luciera bonito, lo único que sabía era que ponía todo su amor en ello. Toda la intención de hacer una obra honrada y digna. Lo hacía a aquellas horas porque eran las únicas que le quedaban con un poco de tiempo para ella misma. Para querer y mimar su alma haciendo aquello que más le satisfacía como persona individual. La mañana siguiente fue otra cosa muy diferente.
  A la mañana siguiente sonó el despertador a las siete y media de y Marta se levantó muerta de sueño. Bostezando y frotándose los ojos. Pero no podía vacilar. No podía perder ni unos minutos en la cama si quería llevar a Jorge, su hijo de siete años, al colegió y llegar al trabajo a tiempo. Tenía que hacerle levantar, ayudarle a vestir, hacerle el desayuno, asegurarse de que se lavaba los dientes y, a la vez, tenía que desayunar y preparar la clase para sus alumnos. Después, como cada mañana de la semana, coger el coche, dejar a Jorge en la escuela una hora antes de que empiecen las clases. Ésa hora en la que siempre estaba el cuidador esperando a los niños cuyos padres empezaban a trabajar a la misma hora que empezaba el horario lectivo. Entonces arrancaba su vehículo de nuevo y se dirigía a un colegio un poco mas alejado, donde era ella la profesora de los mas pequeños. Los niños de preescolar.
  A aquellos niños les enseñaba a colorear, a leer, a cantar canciones, a escribir sus primeras palabras... Pero, a su vez, les enseñaba algo mucho mas importante y que no está en los libros de texto, ni siquiera en google. Les enseñaba a respetar, a querer, a comprender. Unas lecciones a las que, desde su punto de vista, se les daba demasiada poca importancia en el sistema educativo actual. Más de un compañero se había encontrado que se limitaba a impartir las lecciones de los libros, sin importarle la motivación individual de cada uno de sus alumnos. Con el tiempo había aprendido a clasificar a los profesores en dos tipos: los que lo hacían por afán de obtener una vida fácil y cómoda, con muchas vacaciones, fines de semana libres y una buena jubilación, y los vocacionales, a los que, por supuesto, Marta pertenecía. Siempre había pensado que la manera de cambiar el mundo, con todas sus miserias, era mejorando la educación. Tratar de erradicar odios irracionales de la sociedad como el racismo o la homofobia no tenía ningún sentido si no se arrancaban de raíz. Y la raíz de la sociedad, consideraba ella, eran los niños.
  Al acabar su jornada salía del colegio con una agotada sonrisa y de vuelta con su vehículo, pasaba por casa de sus padres donde esperaba su hijo. Cuando por fin llegaba a su casa debía ayudar a Jorge con los deberes de su escuela y preparar la lección para impartir a sus alumnos al día siguiente. Después de la cena siempre intentaba que su hijo se fuera pronto a la cama. Era lo mejor para él. pero, siendo sincera, también era lo que ella quería para poder dedicarle mas rato a sus esculturas. Aunque, ¿Quién podría recriminar tan pequeño acto egoísta después de un día entero entregado a los demás? Que Jorge se acostara a veces costaba alguna pataleta y algún pequeño alzamiento de voz, pero como mejor resultado obtenía era con la comprensión y explicación de los motivos. Era consciente de que su comprensión desembocaba en la del niño, y era el mejor ejemplo que podía dar si no quería acostumbrar a Jorge a tratar de conseguir las cosas con enfados y rabietas. Así pues siempre había considerado que la mejor lección era el ejemplo.
  Cuando por fin conseguía que su hijo se durmiera, volvía a encender el torno y a disfrutar de sus manos embarradas y el fluir de éstas por la superficie viscosa. Pero esa noche el sueño era mayor, y no podría quedarse hasta tan tarde. Al día siguiente había otra cosa que debía moldear. Una obra que seguro no la acabaría ni en un año, ni en una vida, y que no sabía como iba acabar. Solo sabía que ponía todo su amor en ella. Una obra de gran calibre. El futuro. 

sábado, 2 de julio de 2011

EL BORRACHO INCONSOLABLE: PROMO

EL BORRACHO INCONSOLABLE: Capítulo promocional

            - Ey, oye, despierta- Me dice una voz femenina que desconozco.
  Me mueve la cama para hacer que me levante. Me duele la cabeza y no me atrevo a abrir los ojos.
            - Venga, vamos, que ya deberías estar bien. - Me dice de manera suave y dulce.
  Finalmente, tras mucho esfuerzo, me incorporo y abro los ojos. Estoy en un hospital, pero ni siquiera en una habitación. Me han dejado en una camilla en medio del pasillo. La voz dulce que me ha despertado es una enfermera y me avergüenzo de ver toda mi ropa llena de vómitos. Me vienen a la cabeza solo dos imágenes de la noche anterior que empezó con David y Lluis bebiendo en un bar. La primera es de estar tirado en el taxi con un billete de veinte euros, que me dio David, en la mano. La segunda son cuatro enfermeros levantándome del suelo a la vez que me echo la pota encima. Supongo que el taxista, al no saber donde llevarme, me dejó en el hospital mas cercano. Pero bueno, no se lo puedo recriminar ya que, posiblemente, dejé su coche sucio y lleno de pota.
            - Bueno, ¿Estás bien, no? - Me pregunta la enfermera.
  Asiento con la cabeza y me dice que vaya a recepción a buscar el alta y me vaya. Me levanto, un poco mareado, y me dirijo decididamente a la salida, por dónde se ve mas luz.
            - Ey, perdona, la salida no es por allí, es por aquí. - Me dice la enfermera señalándome la dirección opuesta a la que me dirijo. - ¿Seguro que estás bien?
            - Si, solo es que no recuerdo como llegué hasta aquí, por lo que tampoco recuerdo como salir. - Abro la boca por primera vez mientras siento una increíble sensación de deja vú, de esas.
  Entonces voy a donde me indica la simpática enfermera y allí me dan el alta. Compruebo que esta vez no han hecho nada conmigo, ni si quiera una inyección de B12. Simplemente me han dejado descansando para que se me pase la mierda.
  Al salir del hospital, agradeciendo los cuidados, me encuentro en un lugar que desconozco, pregunto donde está la parada de metro mas cercana y descubro que no estoy demasiado lejos de casa. Supongo que David le dijo al taxista mi dirección, y al verme tan mal, me dejó allí, en el hospital mas cercano a casa. Que buena persona el taxista, me sorprende. Entonces decido ir caminando a casa, arrastrando un olor a vómitos y un dolor de cabeza que me atormenta, y pensando que debería avergonzarme de lo sucedido, pero es que, al mismo tiempo, ya me estoy acostumbrando.   

De momento lo he autoeditado vía la plataforma "Bubok". Os dejo el link de venta en el que puedes pedir el libro y el eBook, bastante más asequible. Saludos y gracias a todos. 

Link de venta online: http://www.bubok.es/libros/198072/EL-BORRACHO-INCONSOLABLE

SINOPSIS: Héctor Espada es un hombre cuya diminuta capacidad social le supone un problema para adaptarse a su entorno, llevándole a despreciar el mundo en el que vive. Encuentra refugio en la vida nocturna en la que se ve rodeado por una espiral de vicio y autodestrucción. No siente motivación por la vida ni siente la necesidad de luchar por nada, hasta que conoce a Estrella, una prostituta del barrio de El Raval de la que se enamora. Una mujer por la que pasará mas de una y mil penurias que intentará ahogar con alcohol.

  Héctor Espada es un hombre en busca de algo mejor, es cualquiera de nosotros en la lucha por sentirnos un poco mejor cada día, Héctor Espada es el borracho inconsolable. 


domingo, 12 de junio de 2011

ENSAYO: Reducir el consumo.

La revolución es una cosa de todos, y de todos los días. Hay que cambiar muchas cosas y, desde mi punto de vista, una de las más importantes es el volumen de consumo. Debemos ser conscientes de que cada vez que compramos algo le estamos haciendo daño al planeta. Es muy difícil encontrar productos en el mercado que hayan sido completamente respetuosos, tanto con el medio ambiente, como con el medio humano. Da igual si es un ordenador, unos pantalones o una lata de guisantes. Todo colabora en el deterioro general del planeta, por no hablar de los atroces crímenes de los que son impunemente responsables algunas compañías y nosotros, al consumir sus productos, cómplices. Aunque no nos demos cuenta.
  Un ejemplo de dichos crímenes son los que realizan compañías como motorola o nokia al comercializar móviles fabricados con Coltan procedente del Congo. Un lugar donde los mineros son esclavizados y torturados por los militares, quienes se quedan con el beneficio de la extracción del mineral para subvencionar su lucha armada. O las compañías de tejanos que han trasladado sus fábricas a Turquía donde todavía se permite la técnica de desgaste de jeans por chorro de arena. Una técnica que contamina los pulmones de los trabajadores de polvo de sílice, provocándoles así silicosis, una enfermedad respiratoria que a veces llega a ser mortal. Total para que podamos llevar pantalones desgastados, menuda gilipollez.
 Y estos son los dos ejemplos que han llegado a mi pantalla, de entre todo lo que ignoramos. Se que es muy difícil saber, de todo lo que llega a nuestras tiendas, que está manchado de sangre y que no, así como lo que es respetuoso con el medio ambiente. Por lo que creo que deberíamos, todos, adoptar la responsabilidad de tratar de reducir el consumo a su mínima expresión. Hay muchos pequeños gestos que pueden ayudar, como por ejemplo el no cambiar de ropa cada año, ni cada dos, la ropa dura mucho más tiempo y se puede llevar, puede que no se vea nueva y se vea un poco desgastada, pero a quien le importa, te cubre del frío y te tapa igual. La moda es una estafa, un robo directo a nuestros bolsillos, y un abuso del planeta, pues te hace creer que necesitas cambiar de ropa constantemente. Alimenta los mercados de segunda mano, puedes encontrar lo que necesitas sin aumentar la demanda de producción. No tires nada que funcione o se pueda reparar, véndelo o regálalo a alguien que lo necesite. Utiliza los foros de Internet para encontrar soluciones para tus aparatos estropeados, puedes encontrar como arreglar de todo, ordenadores, neveras, ventiladores, impresoras... Solo hay que dedicarle un poco de tiempo, pero ahorrarás dinero y planeta. Procura comprar los productos alimenticios en medidas grandes, por ejemplo, seis medianas son dos litros, pues antes que coger los seis envases que tendrás que desechar, mejor coge dos litronas y utiliza vasos. Evita el paquete en medida de lo posible, es mejor siempre comprar verduras frescas que en los ultracongelados o en botes de conserva. Lo mejor de todo es que, si te fijas, además de ayudar al planeta y alimentar un poco menos el violento sistema en el que vivimos, todas estas medidas son beneficiosas para nuestros bolsillos, por lo que, reduciendo el consumo ganamos todos. O casi todos. 


Les dejo con el documental que explica la historia del Coltan. Una triste historia, sin duda. 




PD: Con los tiempos que corren, se me hace mas necesario escribir este tipo de ensayos que relatos o cuentos de borrachos y demonios. Pero volverán, cada cosa a su tiempo.

martes, 7 de junio de 2011

ENSAYO: FUEGO Y CENIZA


  En los últimos días nuestra isla, Ibiza, ha sufrido el mayor incendio registrado en su historia. Mas de mil quinientas hectáreas afectadas. Gran parte del bosque norte, y, por supuesto, no la misma parte que se quemó el año pasado. Las autoridades señalan con su dedo acusador a Martín, un profesor de tenis de niños. Un "boludo" argentino que acudía a dar las clases con su pantalón de pijama. Un hippie que, sin duda, ama la naturaleza tanto como cualquiera. Y en todos los medios se le califica de "el responsable". Y así, el gobierno ha canalizado toda la ira e impotencia de la población de la isla, que ha visto convertir su principal pulmón a cenizas, hacía Martín. He llegado a leer por twitter que hay gente a la que le gustaría verle a él quemado. Cierto, hizo fuego en una época en la que, además de estar prohibido, es de sentido común no hacerlo, pero, ¿fue realmente solo él? Pues muchos testigos aseguran haber visto varios focos. Aun así, suponiendo que sea cierto, no entiendo como pretenden acusarlo a pena de hasta diez años de cárcel por una negligencia, porque ¿De quién fue la negligencia?
  Los incendios son un riesgo de cada año, y solo tenemos un avión y un par o cuatro de helicópteros. Estábamos advertidos tras el incendio del año pasado en el que se quemaron setecientas hectáreas. Y no se hicieron cortafuegos ni se preparó el bosque. El gobierno insular, que multa a los propietarios de las tierras si cortan un solo árbol por preservar el espacio natural, ha permitido que todo se queme mientras compra máquinas quitanieves para la autopista, aquí donde nunca nieva y nadie quería dicha autopista. Por no hablar del turbio misterio de la ausencia de vigilantes en la torre de control, o las erróneas calificaciones del grado del incendio a la hora de pedir ayuda. Para mi el principal negligente es el gobierno, pensando bien y sin pensar que ha sido provocado intencionadamente con algún objetivo, sin embargo pretenden castigar al argentino, mandarle a prisión, estigmatizarle de por vida con una experiencia que, por seguro, no se merece ni está preparado.
  Y digo yo, tras decir que me parece injusto que se le castigue solo a él, puestos a castigarle, ¿no sería mejor para el gobierno, para todos los contribuyentes y para el propio acusado que se le condene a trabajar en la reforestación del bosque?
  No se como lo veis vosotros, pero yo lo veo todo muy turbio, y me parece un motivo más para no parar la revolución y apoyarla hasta el final. Nuestros gobiernos nos perjudican demasiado.  

viernes, 27 de mayo de 2011

TRABAJO Y REVOLUCIÓN

                                                                                    Despedido. Bueno, dicho de otra manera, Despedido. O dicho de otra manera, periodo de prueba no superado. Las excusa: Necesitan a alguien que, además de saber idiomas, lo sepa hacer todo bien desde el principio, que se pueda dejar solo a cargo de las mesas, sepa idiomas y curre 50 horas semanales por poco mas de mil cien euros al mes. Y, sinceramente, ni me dejaron probar de llevar unas mesas solo. Lo he hecho otras veces, y he sido perfectamente capaz. Pero bueno, vale. No estoy enfadado, ni triste, ni preocupado. Al contrario, creo que estoy hasta contento. Me han quitado un peso de encima, ya que no sé yo cuanto tiempo hubiera sido capaz de aguantar trabajando en pleno centro neurálgico del capitalismo. Allí dónde es habitual ver a alguien con un jersey rosa atado alrededor del cuello. Allí dónde los comensales hablan de clientes, inversiones, beneficios y proveedores. Una vez escuche a alguien hablar del Barça, y pensé "por fin una conversación normal" , a pesar de lo poco que me gusta el fútbol. Iluso de mí. Tras escuchar un poco atentamente, comprobé que estaban discutiendo cuanta presión y dificultades podría acarrear ser los propietarios de un equipo como ése. Igual si me quedaba allí mucho mas tiempo acababa envenenando a alguien, como me propuso un muy amigo mío.
  Lo que más me duele es comprobar como, para algunos compañeros, el hecho de que me echen, es algo parecido a una tragedia, o una putada o algo así. Ellos se sienten afortunados de tener un trabajo en el que no te pagan las horas extras ni las nocturnas. Al menos es un trabajo, dicen. Se sienten afortunados porque no ven otra opción. Por algo está Plaza Cataluna ocupada. Incluso la licenciada en arquitectura que curra en el restaurante se siente afortunada por tener ese trabajo. Y yo pienso en mi madre y cuanto agradezco no haberle hecho caso cuando me decía que debería estudiar arquitectura porque se me daba bien el dibujo. Yo decidí estudiar cómic, y hemos acabado los dos en el mismo sitio. Aunque bueno, yo ya me voy.
  Salgo del restaurante sin pena ni gloria y bajo el Paseo de Gracia. Paso por enfrente de los escaparates cerrados de Nike, Macson, Lacoste, Mango, y otras grandes marcas. Y me alivia pensar que mañana por la mañana no tendré que ver este panorama lleno de compradores compulsivos. Llego a "Plaça Catalunya" y me alegra ver que la "#spanishrevolution", nacida en Madrid y gestada en la web, sigue en plena ebullición. La gente hace ejercicios democráticos y debaten sobre los puntos que se van a llevar a petición al Estado. Un ejercicio realmente democrático. El pueblo, por fin, implicado en política. La gente ha dejado de tener miedo a decir lo que piensa, y eso es muy importante. Por cierto, no quiero escribir sobre la revolución sin subrayar el hecho de que se les da comida gratuitamente a todos los que la piden, incluido los mendigos, no te piden unión a la revolución a cambio de comida, ni nada por el estilo, y que un movimiento así, espontáneo y sin presupuesto, haga esto, cuando el gobierno, con todo su dinero no lo hace, creo que es muy representativo de lo que está ocurriendo. No tengo mucha fe en los resultados que se puedan obtener, pero tras la decepción electoral teñida de azul, es lo único que nos queda, es mi clavo ardiendo al que me pienso agarrar y apoyar mientras dure. Tanto en el lugar como en las redes sociales, dónde se televisa la revolución, que quien dijo que nunca sería así no tuvo en cuenta la libertad de Internet. 

domingo, 1 de mayo de 2011

RESULTADO DEL PROYECTO LECTURA ENCADENADA!!



Bueno, pues lo prometido es deuda, y allí va el sorteo. Para que veáis que no he hecho trampa (de haberla hecho el ganador hubiera sido mi hermano pedro ;) ) os pongo las imágenes de como he ido haciendo el sorteo. 


Y el ganador es : Puesto 1: http://blueastheseas.blogspot.com/ 


Enhorabuena!! Ya me pongo en contacto contigo para intercambiar datos a ver como lo hacemos para realizar el envío! Y no olvides no romper la cadena! Es importante que continue!

ESTAFADORES LEGALES

(Entrada especial para el 1 de mayo)

Acudo a una entrevista de trabajo que no sé ni de que es. Acudo a su llamada como un devoto ciego acudiría a la llamada de Dios. Aunque un poco a regañadientes. La entrevista consiste en explicarme que hacen marketing directo. A domicilio. Y me pregunta si estoy motivado para agregarme a su plantilla de trabajo. La verdad, tras su breve explicación, creo que prefiero robar. Al menos es mas moral. Pues la función del comercial a domicilio es allanar moradas, de manera encubierta, pero allanar al fin y al cabo, interrumpiendo siestas, programas de televisión favoritos o momentos sexuales. Al comercial de marketing directo no le importa. No le puede importar. Una vez dentro se engaña con lengua bífida a la víctima para que compre algo o contrate algo que, en realidad, no quiere para nada, ni le hace ni puta falta. Si aceptan es porque quieren deshacerse de ti. Porque eres tan pesado que es mejor aceptar por perderte de vista. De eso se trata el marketing directo, de conseguir que alguien pague con tal de perderte de vista. Y si aceptan están jodidos. Las víctimas que acaban aceptando un seguro de un banco, o un contrato con una compañía telefónica, o un plan de pensiones. Sea lo que sea lo que aceptan es, sin duda alguna, algo que les va a succionar dinero de sus cuentas bancarias, con un contrato firmado que seguro será difícil de romper, además de tener elevados costes, y con unas condiciones que el comercial de marketing directo obvió. Siempre hay letra pequeña que es mejor no decir si quieres vender, supongo. Y cuando, meses después, la víctima esté discutiendo con algún inepto teleoperador de las empresas ejecutoras pensará: "Yo estaba echando un polvo, y era lo único que quería en ese momento". Pero vino el comercial y le condenó a una consecuencia de dolores de cabeza con un final incierto.
 El entrevistador me pregunta si quiero ir mañana. Le contesto que si, porque me parece lo mas correcto, y mas fácil. Aunque para cuando me pregunta ya empiezo a dudar de querer ese trabajo y, tras reflexionarlo profundamente, llego a la conclusión de que prefiero robar. Definitivamente. De verdad, lo veo mucho mas honesto. El ladrón aprovecha un despiste para sustraerle a alguien alguna pertenencia. La cartera, por ejemplo. LA víctima se lleva un disgusto momentáneo. Pierde entre veinte y cincuenta Euros, un par de mañanas para realizar la denuncia y renovar sus documentos. Después de eso, todo vuelve a la normalidad. Además, el ladrón, se somete a un posible castigo, a una redención. Por lo que es consciente en todo momento de que, lo que hace, no es correcto. Y no necesita mentir. SIn embargo, el comercial invade el hogar, miente, engaña, causa daños con mayores repercusiones económicas, morales, y a mas largo plazo. Y encima lo hace de manera impune, incluso llegándose a creer que no hace nada malo incentivado por los ridículos porcentajes llamados comisiones. Por si fuera poco, el principal beneficiado de sus viles actos no es él mismo, sino una multinacional. Los diablos de esta sociedad. De verdad, es triste de pedir, mas triste es de robar, pero mas aun ser comercial de marketing directo a domicilio. Es solo mi humilde opinión. Que nadie se ofenda.   

La verdad, a pesar de todo lo escrito acerca del oficio que me ha ocupado en varias ocasiones, prefiero mil veces la hostelería, a pesar de todo:


miércoles, 27 de abril de 2011

ANTMAN: LA DECADENCIA DE UN SUPERHÉROE


  Desde luego, vivimos en una sociedad injusta. Permitir que un hombre como yo, que tanto ha hecho por ella, viva así, es lo opuesto a justicia. Me niegan cualquier tipo de prestación por jubilación porque, dicen, que no he trabajado nunca. El banco me embargó la casa por no pagar el préstamo. Un préstamo que solicité para pagarme comida y bebida. Un préstamo que, con los años, se hizo mas y mas grande. Pero viejo como soy, y sin experiencia previa, no he sido capaz de encontrar trabajo. Ahora solo me queda tambalearme por las callejas por las que solía detener a los villanos de la ciudad. Pedir alguna limosna, algo que me de para un mendrugo de pan y un poco de vino. Con eso tengo que conformarme. "Una limosna para un superhéroe". "Una monedita para quien os salvó de un accidente nuclear en el 84". "Una ayudita por haber detenido el tren descarrilado a punto de precipitarse al vacío en el 91". Así lo pido, creo que me merezco esas monedas, pero la mayoría de la gente parece ser que no lo ve así, porque no me suelen dar ni unos míseros céntimos. Además mi popularidad se ha visto menguada por culpa de los secretos de Estado. Los putos secretos de Estado. Mis mejores hazañas nunca salieron a la luz, sé muchas cosas que no sabe Assange. Y tal vez todo sería diferente si se supieran, tal vez la gente me admiraría. Pero amenazaron a mi familia cual villano si lo contaba.
  Hoy es una noche fría, por lo que hago lo que suelo hacer en las noches frías. Ir a algún bar barato e invertir unas monedas en una cerveza. Paso allí toda la noche, hasta que cierra el bar, en compañía de la misma cerveza. Mas tiempo dentro del bar, es menos tiempo en la calle arriesgándome a pillar una hipotermia.
            - Esta sociedad es injusta. - Le digo al camarero mientras doy el primer trago.
            - ¿Otra vez con lo mismo, Hormiguita? - Me llaman Hormiguita de manera burlesca. Yo hace años que no me presento con mi verdadero nombre, siempre digo que soy Antman. Al principio me molestaba que se burlaran de mi, luego me resigné, ahora me estoy acostumbrando. Soy Hormiguita, no mas Antman.
            - Pero es que... ¿Cómo va a ser esto? ¿Cómo es posible que yo esté en la calle?
            - Si trabajaras como yo no estarías así. No creas que yo lo hago por gusto. Pero las horas aquí aguantando a los borrachos me pagan el techo.
            - Lo he intentado, no creas que no, cuando vi que mis superpoderes menguaban intenté trabajar. ¿Pero, quién iba a contratar a un cuarentón sin experiencia?
            - Pues haber empezado antes. - Me dice el camarero fríamente.
            - Pero a ver, ¿Te crees que ser un superhéroe te deja tiempo para algo mas? Entonces la gente era generosa conmigo. Aceptaba donaciones y vivía de ellas. De la voluntad a cambio de salvar vidas. En veinte años acudí a la Antseñal proyectada en el cielo al instante, sin faltar ni una sola vez. Siempre acudía para atrapar a los villanos. Daba igual cuán descabellada fuera la misión que me pedían, y me la pedían porque era el único capaz de salvar a los ciudadanos. Y sin embargo mírame ahora. Soy una miserable rata de ciudad. Así me tratan...
  Fallé una vez y empezaron las críticas. Fallé dos y ya era un sinvergüenza que había abandonado a la ciudad dejándola en manos de los villanos. Gracias, medios de comunicación. Ya no se si el camarero me escucha, pero yo sigo hablando, necesito hablar.
            - ¿Sabes? A menudo pienso que me he equivocado de bando. Debería haberme unido al Duende Rojo y atracar bancos, en lugar de evitar que sean atracados. Total, es lo que ellos harían por mi. Evité tres atracos y salvé la vida del director de la entidad bancaria que me concedió el préstamo otras tantas, y nadie se apiadó de mí cuando me embargaron la casa por impago. Y me pregunto yo: ¿Quién es el villano? Tal vez el concepto que nos inculcan de bien y mal, correcto y no correcto, esté bastante distorsionado. Tal vez es todo una estrategia de un sistema que quiere que pensemos así para perpetuarse eternamente.
  Apoyo el codo en la barra y la cabeza en mi puño y me echo una cabezadita disimulada. No quiero que el camarero me eche de allí tan pronto. Un truco que aprendí en mis días de colegio, antes de que me mordiera una hormiga radiactiva y me convirtiera en Antman. Mi cabeza empieza a proyectar sueños, sueños, que en realidad son recuerdos del pasado. Esta vez el Dr. Mortis está asaltando el ayuntamiento con su súperarmadura que lanza rayos de plasma ultradescructores. Ni las armas del ejército lo pueden detener. Nada lo puede detener. Hasta que aparezco yo. Con mi piel acorazada y mi fuerza proporcional a la de una hormiga, le paro los pies. Y desearía dormir siempre para seguir viviendo esa época. Mi época dorada. Pero el camarero me despierta y me echa del bar porque tienen que cerrar. Me echan de todos lados. Soy un individuo inútil para ésta sociedad. Con lo imprescindible que había llegado a ser.
  En la calle veo la Antseñal proyectada en el cielo. Se ve que en el departamento de policía aun tienen la esperanza de que aparezca alguien que me releve. Pero no es tan fácil relevar a Antman. Rebusco en mis bolsillos y encuentro mi vieja máscara representando una hormiga. La contemplo unos segundos. La tiro a la basura. Apenas puedo caminar sin cojear, sería inútil enfrascarme en la captura de un nuevo supervillano. Voy a buscar un lugar donde refugiarme para pasar la noche. Tal vez el interior de un cajero automático. Al fin y al cabo me lo deben.    

IMAGEN 1: XMO GRAPHIC ARTIST: http://xmcreative.blogspot.com/
IMAGEN 2: Mis fotografías en DA: http://bartjarkor.deviantart.com/
  

jueves, 21 de abril de 2011

AMOR DESQUICIADO

(Mi primer relato realista, escrito ahora hace ya unos diez años, adjunto un link con el enlace al que también fue mi primer corto, ahora hace unos 3 años, inspirado en el mismo relato. En fin, si ahora tengo mucho que aprender, entonces aun mas, pero con todo le tengo cariño a este relato que fue narrado en la radio de Barcelona y su guión adaptado reconocido por mis profesores y compañeros de clase como de los mejores de clase para llevarlo a cabo como corto, por lo que me apetecía compartirlo. Gracias.)

Ya han pasado tres meses desde que la vi entrar por primera vez por la puerta de la oficina. – Es una Diosa- Pensé, y lo sigo pensando. Hace unos días que me saluda cada mañana al llegar a la oficina, son unos pocos segundos, pero es mi pequeña ración de felicidad diaria, antes de que empezara a saludarme nunca obtenía ni una miga de felicidad al día. A veces escucho las conversaciones que mantiene con sus amigas y compañeras de trabajo. A partir de ellas he descubierto que es una chica muy buena y muy lista, que son las dos cualidades que más aprecio en una persona y, si además es tan guapa como ella, la persona que las posee se convierte en una Diosa para mí. Cada día me la cruzo por el pasillo una o dos veces. Me pasa tan cerca que hasta puedo adivinar la marca de champú que utiliza. Uno de esos con aroma a naranja. Me pasa muy muy cerca pero sin embargo yo la siento tan lejos, tan intocable, no me parece que alguien como ella pueda ser de verdad. A veces pienso que estoy alucinando por la falta de sueño o que la tele me ha comido la olla y empiezo a ver cosas irreales o, incluso, que me estoy volviendo esquizofrénico, pero entonces me acerco a otro compañero de trabajo y le pregunto: - ¿Tú, también la ves verdad? – Me contesta afirmativamente y me desaparecen todas esas ideas absurdas de la cabeza.

   Ayer escuche una conversación que mantuvo con una amiga suya en un bar. El bar donde casualmente voy todas las mañanas a desayunar, desde sé que va ella. - ¿Te has enterado la noticia?- Le preguntaba su amiga sorprendida. -¿Qué noticia?- Le ha respondido mi Diosa. - Pues resulta que un enterrador de no sé que pueblo de por Castilla es necrofílico y se follaba a todas las chicas guapas que enterraba. – Le ha contado su amiga y ella se ha mantenido bastante indiferente y la ha dejado con la boca abierta cuando le ha respondido. Sinceramente yo también lo he flipado. – No lo veo tan mal, hay muchas cosas peores, al fin y al cabo ese hombre no ha hecho daño a nadie. Por que una vez muertos ya hemos abandonado el cuerpo y ya no siente nada de nada y si cuando ya no somos nada aún podemos darle la felicidad a un pobre hombre que no tiene a nadie mejor, pues, no lo veo tan tan mal. Peor es una violación. – Ella siempre tan espiritual, “el alma cambia de cuerpo cuando nos morimos”, “Esta comida está tan buena que nutre mi alma” y como éstas le he escuchado muchas frases que demuestran que tiene una creencia similar a la hindú.
  Esta tarde me he acercado a ella y la he invitado a cenar. Le he dicho que iba a invitar a más gente de la oficina, pero no es verdad, quiero pasar una noche a solas con ella, es algo que deseo mucho, es algo que me llenaría de felicidad y si al final me dice que me quiere soy capaz de morir de emoción. Por el contrario no sabría que haría cuando me hubiere rechazado.
  Al salir del trabajo me he pasado por la tienda de jardinería y he comprado un veneno letal para matar conejos devora hortalizas. He llegado a casa y lo he guardado en el segundo cajón de la cocina, justo debajo de los cubiertos. Me he puesto en seguida a preparar comida para seis personas pues, le había dicho que iba a invitar a más personas, y no he querido que descubra mis verdaderas intenciones desde el principio. Ha sido puntual, a las ocho de la tarde ha sonado el timbre de mi casa. – Eres la primera en llegar – Le he dicho para disimular. Realmente ella ha sido la primera persona que ha pisado mi casa desde hace años ya que yo siempre estoy solo. Dos horas después le he dicho que será mejor que vayamos empezando ya sabiendo que no hacía falta esperar a nadie más.
  Nos hemos sentado los dos a comer en la mesa, que estaba preparada para seis personas. Nos hemos sentado cara a cara. Nos hemos conocido bastante durante la larga cena que ha durado hasta hace a penas unas horas, hemos hablado de muchas cosas y sé que no le ha convencido mi forma de ser. Pero no me iba a rendir y he seguido con mi intención de declarar mis sentimientos hacia ella. Ha sido una oportunidad que no he podido dejar escapar. Quedarme con la duda de lo que ella pueda sentir hacia mí es lo peor que me podría pasar. Además la deseo con una fuerza muy grande, deseo tanto su cuerpo como su alma, esa preciosa cara de ángel, esas curvas de vértigo, esa inteligencia y esa gran bondad tenían que ser mías. Ella es la mujer que ilumina mi corazón, la que me quita la sed solo con mirarme, la que me da la felicidad solo con un saludo, yo sería su esclavo y haría todo lo que me pidiese por humillante que fuese, así que se lo he dicho, le he pedido si sería capaz de tener una relación de amor puro con un desgraciado como yo y me ha contestado que no. Que no... Que no...
  Me ha destrozado el corazón pero no me he rendido. Le he pedido que se acabe la cena y se ha mostrado de acuerdo. Mientras ella ha ido acabándose el segundo plato yo he ido a por el postre. Estaba desesperado, he querido tener su cuerpo y su alma, he querido poseerlo todo y no he sabido que hacer así que me he dirigido al cajón de debajo de los cubiertos, he sacado el veneno y lo he puesto encima del mostrador. Le he preparado el postre y se lo he llenado de veneno. Se lo he llevado, el helado me ha salido muy bonito, tan bonito y tan letal a la vez. Sin dudarlo le ha metido una cucharada, he notado que ponía cara de asco pero ha seguido comiendo, supongo que no quería hacerme el feo de decirme que el helado que he estado toda la tarde preparando estaba malo. Después de cuatro cucharadas se ha dado un golpe con la frente contra la mesa y ahora hace pocos minutos que ha dejado de respirar. Ahora ya es mía, mía para siempre, quería su cuerpo y su alma, pero como el alma me impedía tenerlas a ambas, he tenido que eliminarla así puedo tener al menos una de las dos cosas que más he deseado en mi vida. Su cuerpo, medio premio, pero es que era imposible tener el premio entero. Lo quería todo pero, a falta de pan, buenas son tortas. Desde esta noche en que su alma ha abandonado su cuerpo, ya tengo su consentimiento para hacer lo que quiera con ella, que permanecerá conmigo siempre. Hasta mi muerte me encargaré de conservar su belleza junto a mí. Peor habría sido una violación. ¿Verdad?. Ahora es mía para siempre, a medias pero mía. SOLO MÍA.

Os paso también un enlace al corto en Vimeo, por si queréis verlo, aunque la calidad del material es bastante regular, pero es lo que tienen los inicios: http://www.vimeo.com/8345062




miércoles, 13 de abril de 2011

CONVERSACIONES CON EL DIABLO. La agonía de la elección.

La agonía de la elección


  Estoy a punto de ir para a casa recién terminada mi tarea. Hace años que me dedico a la limpieza de escaleras, y en este edificio lo hago especialmente a gusto. Fue en el que conocí a Marina, y, tras esperarla durante meses, al acabar mi jornada para charlar un poco con ella, la semana pasada conseguí mi primera cita con ella. Y parece que fue bien. Ella vive en el segundo, y suelo verla salir a trabajar. Tengo ganas de charlar con ella unos minutos, y aun no ha salido, así que me siento a esperar un poco antes de irme a casa. A ver si tengo la oportunidad de que ilumine un poco mi oscura existencia.
  Sentado en una silla, al pie de las escaleras, saboreo un listón venenoso lleno de nicotina, pasándome la ley por el forro de los sagrados. Mientras exhalo, escucho una puerta que viene de arriba y miro por el hueco de la escalera a ver si adivino quien va a bajar.
  - ¡Cuidado, que hoy he encerado el suelo! - Grito para advertir de lo especialmente resbaladizas que están en este momento las escaleras.
  Y aun no he acabado mi mensaje de alerta, que se superpone a mi voz un grito femenino de terror. El terror que se siente al resbalar en el primer escalón de una escalera con dos pisos por debajo. Marina empieza a descender rodando. Da vueltas y mas vueltas hasta que llega a mis pies. Inerte. Muerta. Y yo que me pensaba que las películas exageraban. Me invade la desesperación y la agonía. Yace muerta ante mi la chica que recientemente me había dado un motivo para sonreír. La verdad es que me gustaba, era, sin duda, una chica especial. Me agacho, la abrazo, miro al cielo y grito:
  - ¡Dios! ¿¡Por qué ella!? ¡Llévame a mi en su lugar!
  Y en ese momento una explosión de humo sucede, seguida de un extraño olor a azufre.
  - Buenas tardes, miserable. -  Me dice de entre el humo aparecido una voz grotesca.
  - Es... ¿Es a mi? - Pregunto intentado entre ver algo o a alguien a través de la nube gris.
  - ¿Ves a alguien más por aquí cerca? - Me dice la misma voz, y tras dar un vistazo respondo:
  - No, pero... yo no soy un miserable, me gano la vida dignamente.
  - No me hagas reír. - Me dice
  - ¿Qué pasa? Vale que no tengo el mejor trabajo del mundo, ni nunca voy a vestir Dolce & Gabbana, ni conducir un buen coche, ni me podré permitir un chalet en Benidorm, pero trabajo dignamente.
  - Eres un mierdecilla, y lo sabes. - Escucho mientras se descubre ante mi, una figura colorada con grandes cuernos.
  - Pero... ¿Qué hay de aquello de que el trabajo dignifica?
  - Esa frase la inventé yo para que fracasados como tú nunca intente ser mejores. Así sois mansos y manipulables.
  - Joder, ha sido el sustento de mi vida, y ahora me dices que es mentira...
  - Claro, mierdecilla. - Me dice. - ¿Y como se te ocurre basar tu vida en una frase que no sabes ni de donde viene?
  - Es verdad, soy un mierda... - Digo afligido.
  - ¿Ves lo que te decía? - Me dice con una gran sonrisa. - Bueno, a lo que íbamos, decías que te gustaría cambiarte con ella ¿No?
  - Si... - Digo pensativo mientras acaricio mi barba.
  - Pues bien, te concedo el deseo, dame la mano y desciende conmigo al infierno, a cambio, ella vivirá.
  - ¿Cómo? ¿Así de fácil?
  - Si, así de fácil.
  - Espera, tu eres el Diablo, ¿Dónde está el truco? ¿Qué pierdo?
  - A ver... - Me dice con cierto tono irritado. - Estoy harto de que os creáis mierdas de películas o libros que hablan de mi, y no me han visto en la vida. Que por cierto, un libro, no por mas gordo es mas respetable o creíble. Yo he venido a llevarme un alma humana, y me la trae floja si es la tuya o la de la muchacha. Así que venga, si tanto quieres salvarla, vamos para el infierno, que tengo cosas que hacer.
  - Pero... ¿El infierno? ¿Por qué el infierno? Yo le estaba rogando a Dios, y, la verdad, no creo que ella mereciera el infierno.
  - Primero, ¿Qué sabrás tu de ella? A parte de que tiene un buen culo. Y segundo, Dios es un vago y no se lleva a la mitad de los que le toca llevarse, por lo que me los tengo que llevar yo. Así que, es lo que hay. ¿Te vienes conmigo o no?
  - Al infierno... - Digo pensativo.
  - No, a las islas Caimán, si te parece... ¿Es qué no me ves la cola? - Me dice haciendo girar una cola acabada en un triangulo que le sale del final de la espalda.
  - Es que... visto así, no me apetece tanto, yo creo que no me merezco esto, si yo solo trabajo y no hago mal a nadie.
  - Entonces ¿Qué crees que mereces?
  - No se... - Me lo pienso unos segundos - ¿El cielo?
  - Si, claro. Ni que fueras tan bueno. En fin, tío, has pedido un deseo y te lo puedo cumplir. ¿Vienes o no? - Me dice mientras me tiende la mano.
  - Mmm... Creo que mejor no.
  Ignoro su mano y le doy la espalda. Camino en dirección a la calle y, justo antes de atravesar la puerta, me detengo al oír su voz.
  - Entonces irás al infierno por egoísta. - Y me lo dice con cara de cabrón y una sonrisa de oreja a oreja. Es un "trolleador máximo".
  - ¿Entonces, no tengo otra opción? - Le digo volviéndome hacia él.
  - No - Me responde entre risitas.
  - No te creo, es una de tus jugarretas, pero voy a salir indemne, soy mas listo de lo que crees.
  - Claro que si, señor Limpiaescaleras Einstein. - Me dice haciéndome una referencia burlesca.
  Salgo de allí. Voy por la calle destino a casa intentando olvidar tan terrible encuentro. Intento pensar en otras cosas y distraigo mi mente. Me evado de mi entorno hasta que, de repente, un grito de una señora me hace volver a la realidad. Es un grito de pánico procedente de arriba, de alguna terraza que hay por encima de mi cabeza. Miro hacia arriba y lo último que veo en mi vida es una enorme maceta de roca en dirección a mi frente. El diablo se lleva a dos. 


IMAGEN 1: Santi Casas: http://santideikari.blogspot.com/
IMAGEN 2: Trollface en google.