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viernes, 8 de enero de 2021

CONTAGIO MASIVO DE SCREENSHOTS

 

“Detectan un brote con 61 enfermos en una residencia de Mallorca ya vacunada” reza el titular. Titular de una noticia de la “prensa seria”. Una captura de pantalla hecha por alguien que abrió la noticia desde el teléfono móvil (se nota por el formato de la noticia) se vuelve la herramienta perfecta para los antivacunas, conspiranoicos negacionistas de gatillo fácil ansiosos por ofrecer pruebas de aquello en lo que creen fervientemente. Entiéndase por gatillo fácil, apretar el botón de compartir muy rápidamente. La vacuna resulta ser inútil, y lo dice “La Vanguardia”, un periódico serio, de esos que solo dicen mentiras cuando a ellos les interesa, pero ahora que desvirtúa la vacuna, ahora sí, ahora dice la verdad. Los antivacunas, esos que suelen ser los mismos que creen que hay una conspiración judeo/masónica detrás de cada estallido social, o que las últimas elecciones de Estados Unidos estuvieron amañadas (pero las anteriores no), o, incluso, que la tierra es plana o hueca según sople el viento, están que no caben en sí mismos de gozo. Pero veamos la noticia. 


Al entrar en la noticia se puede leer que no desvirtúa tanto a la vacuna. De hecho la propia noticia explica que es esperable que suceda en algunos casos, si el brote del virus aparece antes, o en los días inmediatamente posteriores a la vacuna, puesto que la vacuna tarda unos días en conseguir la inmunidad total. De hecho, la noticia en sí dice literalmente: El Govern balear ha afirmado que la aparición de este brote "entra dentro de la normalidad" porque el proceso de inmunización es progresivo y la inmunidad total no se adquiere hasta una semana después de que se administre la segunda dosis.” Pero claro, para ver eso hay que entrar en la noticia, y para eso, puesto que da la casualidad que en este caso ninguno de estos antivacunas comparte la captura junto al enlace, pues tienes que teclear el titular en google y leer la noticia entera. Que se tarda como unos dos minutos. Demasiado trabajo. Es más gratificante escandalizar gratuitamente a todos tus contactos en facebook e Instagram, incluido a todos aquellos que ignoraban siempre tus publicaciones procedentes de webs con una url parecida laverdadesaqui.blogspot.com, compartiendo una noticia de la “prensa seria”, aparentemente ya seducida por el clickbait. Así se hace viral, como el virus, se contagia a través de todas las pantallas de los móviles que comprobamos cada dos por tres, este screenshot que sin ser información falsa, es desinformación al ser información incompleta. Y los que argumentan de manera totalmente acientífica en contra de las vacunas, tienen un nuevo argumento, que solo se convierte en válido cuando no nos tomamos el tiempo de ahondar un poco en lo que vemos. Cosa peligrosa, cuando la mayoría de nosotros no nos tomamos el tiempo, ya sea porque no lo tenemos o porque no lo queremos gastar así, de ahondar en la infinita cantidad de informaciones que nos llegan a las pantallas. Y aquí no quiero iniciar el debate de vacunas si o vacunas no. Lo que quiero remarcar es la dudosa calidad y rigurosidad de la información que algunos predican con convicción utilizando las redes sociales cual megáfono.


Bienvenidos a la era del clickbait. Entendamos ya que en la era del clickbait es más importante para cualquier medio conseguir tráfico para poder pedir más dinero a sus anunciantes, que contar una noticia verídica, o útil, o relevante. El periodismo de hoy se basa en eso, en conseguir visitas, ya no en informar. No sé si es a causa de la estupidización de la gente que ya no se digna a dedicar unos minutos a leer un contenido, o de la sobreinformación, o del capitalismo que todo lo pervierte en pro de un beneficio económico para los accionistas de la empresa… lo que sea. El caso es que vivimos en la era del clickbait y hay que ser conscientes de ellos para no dejarnos llevar hacia el caos por aquellos que solo piensan en conseguir tu click.


Aquí la noticia: https://www.lavanguardia.com/vida/salud/20210104/6165644/detectan-brote-61-enfermos-residencia-mallorca-vacunada.html



domingo, 25 de agosto de 2019

HARRY POTTER Y EL MACHISMO PATRIARCAL


(Si tienes un bonito recuerdo de infancia relacionado con las aventuras de un entrañable mago adolescente llamado Harry Potter, mejor no sigas leyendo.)

 La señora Dursley sirve té mientras el Señor Dursley lee el periódico. La señora Weasley está siempre metida en la cocina satisfaciendo a todos los que la rodean, teniendo siempre preparada la comida para sus hijos y marido cuando llegan del trabajo. Cuando hay una fiesta nadie ayuda a la señora Weasley con la limpieza hasta que llega de Francia Fleur. Otra mujer tiene que venir desde Francia para que alguien ayude a la señora Weasley con la limpieza del horno, que por cierto, lo limpian de un golpe de varita mágica. De verdad, ¿ni a base de magia ningún hombre puede ayudar a limpiar un horno en la casa de los Weasley? Fleur le sirve vino a Bill, su futuro marido, mientras éste habla de cosas importantes o, directamente, sale de la habitación para no molestarle cuando éste habla con Harry. Porque claro, Bill y Harry son dos hombres que tienen conversaciones importantes y relevantes para el futuro, y su presencia femenina les molesta. Siguiendo con Fleur, resulta ser la única mujer participante en el torneo de los tres magos, compitiendo con Harry y otros dos chicos, y ella es la única que se retira porque no puede soportar la presión. Porque claro, los tres chicos son más valientes y más capaces que ella. Y eso que estamos hablando de magia, joder, no de pulsos. Malfoy, otro que tal, hablando de sus malvados planes con sus amigotes que se ríen con él, mientras una chica, puramente decorativa de la que no recuerdo su nombre, le acaricia el pelo sin decir ni una palabra durante la conversación. Tonks sufriendo por amor mientras los mortífagos se hacen con el control de la sociedad, y recuperando la alegría al iniciar una relación con Lupin, a pesar de estar en plena dictadura Voldemort. Porque claro, una mujer solo es feliz cuando está al lado de un hombre, y el destino del mundo le importa un carajo.

 A todo esto le añadimos las relaciones tóxicas y los tópicos psicológicos. Chow Chang loca de celos por Hermione, sin ser capaz de entender que Harry y ella solo son amigos. Por cierto, una Hermione, que pretendiendo ser el personaje femenino más correcto, explica con total normalidad a Harry que las chicas son unas locas inestables y que hay que hablarles como si fueran a saltarte a la yugular en cualquier momento porque sino se enfadan y la culpa es tuya por no entenderlas. Y Ron, regalándole el libro de “como entender a las mujeres” a Harry. Como si las mujeres fueran un robot de cocina con manual de instrucciones. Volviendo a Hermione, es la única de los tres personajes protagonistas que se preocupa por su físico, aprovechando la magia para reducirse el tamaño de los dientes, porque claro, ella es la chica. Además de pasarse la saga entera lloriqueando mientras sus dos compañeros se enfrentan valientemente a las adversidades, a pesar de haber demostrado estar más capacitada que ellos para hacer magia. Siguiendo con Hermione, Ron y las relaciones tóxicas: Siete tochos de libros peleándose, ignorándose, hablándose mal y faltándose al respeto el uno al otro para acabar enamorados porque, claro, todos sabemos que eso es el verdadero amor. Que los que se pelean se desean. No vayamos a implementar relaciones sanas y respetuosas en el imaginario de los más jóvenes.

 Una mención excepcional a la profesora McGonaggall, tal vez el único personaje femenino que no necesita ser rescatado, que pelea con valentía y que demuestra fortaleza. Aún así, siempre una segundona en comparación con el maravilloso Dumbledor.

 Yo me lo perdí en su día y, recientemente, he decidido prestarle cierta atención al mítico personaje que marcó toda una generación. Gracias a los audiolibros, he conseguido meterme en la totalidad de las aventuras del mago mientras trabajaba en otras cosas, y me ha sorprendido, y mucho, lo machista que puede llegar a ser sin quererlo. Y no me sorprendería si fuera una novela de los años cincuenta, pero duele ver que que entre el siglo XX y el XXI, una persona sea capaz de plasmar un machismo tal que a veces de la impresión de estar leyendo una novela ambientada a principios de siglo. Quisiera remarcar que todo lo aquí citado, es lo que recuerdo después de haber escuchado las siete entregas, y seguro que olvido muchos ejemplos pues han pasado varios meses desde que empezara a escuchar la primera. Y me genera cierta tensión recordar como nos lo recomendaban los profesores del instituto cuando era la novedad.

lunes, 9 de octubre de 2017

¡¡¡¡¡LA VERDAD SOBRE LOS CATALANES!!!!!

El individuo catalán no es un ser normal. Que no os engañen. Todas esas muestras de odio y desprecio hacia el catalán no son gratuitas ni infundadas por ninguna ideología oculta tras cerebros poco entrenados. No. Es puro sentido común de personas inteligentes con un inocente amor a su país. Porque el catalán se merece el mayor de los odios. El catalán se ha ganado en su contra cualquier movilización y manifestación de un sector de la población que suele estar callado, pero que no podía tolerar al catalán.

Y es que el catalán no solo quiere la independencia y utiliza a sus hijos como escudo humano ante las amenazas de los profesionales de la seguridad y del orden que solo hacen su trabajo. El catalán es un ser terrible que te escupe a la cara cuando le hablas español, tu maravillosa lengua, y no solo te escupe a ti, sino que escupe también a toda tu familia y amigos solo porque le has hablado tu lengua, esa que también es la suya aunque no quiera. El catalán sale por la noche a quemar contenedores porque le gusta revolcarse en los montones de basura por el suelo como si fuera un cerdo mientras se masturba imaginando a niños menores ondeando una estelada vestidos con minifaldas. Después de eso, se va a dormir, y para curarse la resaca desayuna fetos que se reparten en las clínicas abortistas, bañados en leche de soja. ¡Puta leche de soja! Pues ya sabemos que el catalán, como si estuviera en Sodoma y Gomorra, vive en una constante orgía sin condón, expandiendo sífilis, ladillas, sida y gonorrea, y por eso reclaman con tanto ímpetu que el aborto sea libre y gratuito. Para poder seguir follando como perras. Porque claro, todas las catalanas son unas guarras, acorde a su sociedad infecta.
Hasta no hace mucho eran el despojo de España. La buena España tenía ahí un pequeño grano en el ojete, pero no suponía mucho peligro. Además podía insultarle y reírse de ellos. Estaban apaciguados viviendo sus orgías bisexuales en sus sucias calles del Raval entre colillas de porros y litronas Xibeca sin hacer daño a nadie. Pero de repente surgió un líder. Un hombre con cara cuadrada que solo come fetos cuando son abortados por adolescentes. Un líder que despertó en los sucios despojos humanos que son los catalanes una energía muy poderosa, una energía que ha concentrado con el único objetivo de hacerse más grandes y venir así a por el resto de España a violar a sus mujeres, comerse sus fetos, y lo que es peor: hablarnos catalán. Esa energía es un virus muy maligno que parece ser contagioso, y por ello es necesario erradicar. Hay que atacar al problema de raíz, y no importa que sean ancianos o niños, pues están adoctrinados y no se puede dialogar con ellos. Así, lo que era un simple grano en el ojete, se ha convertido en un cáncer que se extiende por el colon y está llegando al estómago de la buena España. Esa que solo quiere vivir patriota y pacíficamente.


Pero que no cunda el pánico. No todo está perdido. De toda España se juntan superhéroes patriotas. Algo así como el capitán América, pero con un águila negra en lugar de una blanca. Desde Toledo hasta Murcia, se organizan en grupos para ir a acabar con la basura catalana y evitar así que ese virus independentista se expanda y llegue a la España de bien y viole a sus mujeres. Un despliegue totalmente necesario y proporcionado de las fuerzas de represión underground del estado. Unas fuerzas, que por supuesto piensan por si mismas y no están nada adoctrinadas ni movidas por el tema de moda del que no para de hablarse por la tele cual minuto de odio en 1984. Estás fuerzas patriotas de bien son el último recurso, pues nunca antes se habían movilizado a este nivel. Ni cuando los políticos fragmentaban los recursos destinados a los gastos sociales, provocando así muertes por desatención médica, frio por pérdida de vivienda o suicidios por presión económica. Pero eso no era un mal suficientemente grande para la movilización de los patriotas de bien. Porque lo que hacen los catalanes es anticonstitucional, no como sus banderas del águila, o los rescates bancarios, para los cuales tuvo que modificarse esa constitución sagrada. Ni siquiera se movilizaron a este nivel cuando ETA mataba a españoles de bien allá en los noventa. Esta masa patria solo se utiliza en contra de la más terrible de las amenazas, y ésa es el asqueroso y sucio come fetos catalán, sobretodo desde que se ha hecho con las urnas de destrucción masiva.

miércoles, 4 de enero de 2017

CRISTINA PEDROCHE Y EL VESTIDO DE LA DISCORDIA

Otra vez, a un a riesgo de evidenciar borreguismo, uno de los principales temas de los que debatir durante los primeros días del año es el vestido de la Pedroche. Si, un puto vestido. Me cuesta creer que, a día 3 de enero, todavía haya cantidad de gente comentando y compartiendo artículos sobre si el vestido de Cristina Pedroche en la gala de noche vieja de Antena3 era demasiado provocativo, machista, hortera... Sobre ella, una presentadora de la tele, una asalariada, que si es una zorra, una víctima del patriarcado, una cómplice... Y no lo entiendo. Estamos hablando de A3. Se suponía que estábamos entrando en la era de Internet. Se suponía que íbamos a bajar a los oligarcas de las antenas de televisión y a remarcar su patetismo quitándoles el poder que les otorga el monopolio de la información. Se suponía que a estas alturas las televisiones ya debieran estar rogando likes favs y subs como cualquier idiota con conexión a Internet y verían su poder totalmente mermado ante la capacidad del usuario de seleccionar la vía informativa que consumir. Se suponía que íbamos a derrocar a los demonios de la torre que emite ondas radiofónicas cargadas de manipulación e intenciones oscuras. Pero aquí estamos, día tres y todavía hablando del vestido que llevaba una señora en una fiesta a la que no fui. Yo que no tengo tele y trato de seleccionar la información que consumo de entre diversas y variadas fuentes, veo mis fuentes inundadas por la discordia del momento causada por la televisión, Antena3 para más inri.

Si os importa mi opinión, y si habéis leído hasta aquí es que supongo que si, mi opinión es que me la pela el vestido de la Pedroche, me la pela todo lo que haga una cadena fascista como Antena3, por favor dejad de hablar de lo que en la tele hacen mal, que si tienen a un cantante misógino en un programa de música, que si hacen programas para retrasados, etc, porque les estáis dando poder. A3 suelta el anzuelo de la provocación y vosotros mordéis, dejando que se apoderen así de gran parte de la fuente que se suponía iba a ser su destrucción. Porque os aseguro que la decisión de ponerle a Cristina Pedroche un vestido más pequeño cada año no está alimentada por un principio machista, ni de objetización de la mujer, aunque tal vez si fuera así en primera instancia, ahora solo responde a una única necesidad, conseguir audiencia, y con ella poder, es decir, dinero de las empresas que se publicitan en su canal. Porque les habéis demostrado por tercera vez consecutiva que su idea es un éxito, porque cada año se despierta la polémica y se engancha a una cantidad considerable de espectadores a las campanadas del año siguiente solo para ver el vestido de la Pedroche y poder ser los primeros en twittear que Antena3 es machista o que es una vergüenza que todavía pasen esas cosas. Al ver los resultados a la mañana siguiente, el equipo directivo de la cadena se frotará las manos sabiendo que pueden seguir explotando un año más la simple provocación sin causa que les da tanta audiencia, pidiendo más dinero si cabe a quien quiera ser el primer anunciado del año cuando tanta gente hay delante de las pantallas. Así es la guerra de las audiencias. Es algo que me parece evidente ya desde que empecé a tener conciencia de la voluntad tras el informador: Ganar dinero. 


Pero lo que a mí me parece una vergüenza de verdad, y de la grande, es que le deis tanta cuerda a una cadena rancio-facha como Antena3. Aquellos que supuestamente la despreciáis por vulgar, machista, mediocre, por no ofrecer contenidos de calidad y todas esas cosas que se dice sobre la cadena de televisión en la red, sois una fuente de alimentación necesaria, si no la principal de dicha cadena. Es una obviedad pero parece que todavía hay que decirlo. Antena 3 se aferra al principio de conseguir que hablen de ellos, aunque sea mal. Dijo Oscar Wilde “Qué hablen mal de uno es espantoso, pero hay algo peor, que no hablen”, así que ya sabéis, si queréis dejar a Antena3 y sus mierdas en el siglo pasado, que es al que corresponden, el año que viene simplemente no pongáis la cadena e ignorar el hecho de que el vestido de la presentadora sea más provocativo aún. No dejéis que salten de las antenas de televisión a las redes. Que quienes hayamos tenido la tele apagada el 31 de diciembre no sepamos si quiera el vestido que llevaba tal o cual presentadora, que Antena3 se hunda en la oscuridad que se merece.

  

lunes, 27 de junio de 2016

Jornada de reflexión post-electoral.

Anonadado me hallo. Sinceramente soy demasiado realista para pensar que iba a haber un gran cambio y que íbamos a ver el auge de un país diferente y orientado a mejorar la calidad de vida de la gente. Sé de sobra que vivimos en un país de ideas retrógradas y con una mayoría de un nivel de cultural muy bajo. Sé de sobra que a la gente le cuesta informarse y sé de sobra que el pensamiento de izquierdas fue perseguido y eliminado durante muchos años a lo largo del siglo XX. Pero lo que está pasando en la actualidad roza el masoquismo. Están saliendo en la tele, en el medio masivo, manipulador, y pro sistema, casos de corrupción del PP sin parar. Ya no es una excusa la falta de información. Te lo ponen en la cara. Te lo enseñan. Está siendo televisado, y aun así, el español medio no reacciona y vuelve a votar al PP.

  Otra cosa que no entiendo, es como no encuentro prácticamente a votantes del PP en mi día a día, o en las redes sociales, cuando soy de un pueblo donde gana con amplia mayoría el PP desde que la democracia española es una monarquía representativa (que no democracia)o sea, desde que murió el Caudillo. ¿Por qué se esconden? ¿De qué tienen vergüenza? Me gustaría que entraran más en el debate político para poder entender dónde se encuentra el punto medio en el que podríamos estar de acuerdo ellos y yo a la hora de afrontar políticas. Pero por lo visto los votantes del PP tienen algún complejo, y, excepto alguna honrada excepción, se esconden, no quieren hablar de política, prefieren seguir pensando lo que siempre han pensado, o lo que les han enseñado, sin cuestionarse el porqué de su ideología.

Porque tal y como yo lo veo ahora mismo, y sé que puedo ganarme alguna enemistad con ello, pero no puedo evitar pensarlo, y no por no decirlo dejaré de pensarlo:

Si eres clase obrera y votas al PP eres idiota.

Si eres autónomo y votas al PP eres idiota.

Si no quieres subvencionar a la iglesia o a la tauromaquia y votas al PP eres idiota.

Si estás a favor de la libertad sobre tu cuerpo y votas al PP eres idiota.

Si estás a favor de un sistema de pensiones y una seguridad social públicas y de calidad y votas al PP eres idiota.

Si estás a favor de la libre elección de la persona con la que compartir vida y formar familia de las personas y votas al PP eres idiota.

Si eres pobre y votas al PP eres idiota.

Si eres ecologista y votas al PP eres idiota.

Si estás en contra del TTIP y votas al PP eres idiota.

Si no estás dentro de ninguna de las anteriores, y eres una persona “de bien” con una empresa mediana, o grande, y no trabajas, sino que tienes trabajadores, y votas al PP, entonces eres un egoísta al que no le importa el bienestar de la mayoría de los españoles, sino el suyo propio. Y solo a corto plazo. Entonces no eres idiota, eres malvado. Puede que no te hubieras dado cuenta, pero nadie se cree malvado en este mundo, sin embargo están ahí.

Alguien puede que se sienta ofendido al leerme, pero a mí me ofende cada voto al PP y si no lo digo reviento. Más de uno dirá que tengo que respetar y que no debería faltar al respeto a quien piense diferente a mí, y se equivocan si piensan que yo no respeto a quien piense diferente a mí. Yo respeto a los No Votantes con motivos, a los votantes de PCE, a los de ERC, a los de PACMA, a los de “Sobirania a les Illes”, a los de Podemos, a los del PSOE, e, incluso y entre otras posturas, a los de C’S. Pues entiendo que los de derechas, y los que están convencidos de que el neoliberalismo puede llegar a algún lado, necesitan un refugio donde resguardarse de las corruptelas del PP. Pero no puedo respetar a quien vota a ladrones, da respaldo a la mafia de crimen organizado, conoce de los casos de saqueo despiadado a manos de una banda de blanqueo de dinero tapada tras la máscara de un partido político y aun así les votan. Porque sus votos son una falta de respeto hacia todos los habitantes del territorio afectado. Una falta de respeto a España más grande que cualquiera que le pueda tener yo con palabras.


 Tras este coñazo de reflexión solo me queda decir PUTA ESPAÑA DE MIERDA, y sé bien sabido que los únicos que se ofenderán de verdad con ello, son los que me han ofendido hoy a mí con su voto. 

lunes, 7 de marzo de 2016

COLONIZACIÓN 2.0

En el libro “Días Birmanos”, Flory, una clara representación de la persona real y autor del libro George Orwell, es un colono inglés destinado en Birmania que tras comparar a sus compatriotas con los locales, llega a odiar a los de su propia raza. Esnobs ingleses que explotan la pobreza de los que les rodean para vivir una vida llena de lujos, siervos y ginebra trabajando lo menos posible. Se pasan la mayor parte del tiempo en el exclusivo club Inglés donde los locales no tienen permitida la entrada a no ser que sean criados del lugar. 

 En el Instituto Francés de Phnom Penh, Cambodia, proyectan un documental sobre George Orwell y las similitudes que tiene la Birmania actual con su profético libro 1984 y que residuos quedan de aquella época colonial en la que vivió. Muestran como los colonos despreciaban a las personas locales tratándoles come poco más que animales, que eran solo útiles en caso de que pudieran ser siervos, prostitutas, en definitiva, esclavos. Cualquier birmano que no fuera siervo de un blanco, era considerado un enemigo. No había término medio. Me gusta que haya esta conciencia y se denuncien tales atrocidades. Demuestra que las personas hemos aprendido y la lucha por la igualdad social en el mundo va adelante. ¿O no?

 Decido ir a ver el documental, y como llego un poco antes y hace mucho calor, me siento a tomarme antes un té helado en la barra montada en la entrada del centro cultural. Me lo prepara una simpática y alegre camboyana. La única del lugar. Me siento como en una versión moderna de los clubs colonos en los que los locales solo servían para servir, solo que en lugar de leyes prohibitivas y policía, ahora hay otro método para retenerlos en la entrada. Unos precios abusivos que el camboyano medio jamás pagaría. La camboyana que sirve en la barra está contenta porque tiene un sueldo y unas condiciones y salario ligeramente por encima de la media Camboyana, unas condiciones que se considerarían ridículas en cualquier país europeo. Igual que los criados de los clubes retratados en la novela de George Orwell, que estaban contentos de servir a los blancos porque representaba alto estatus y ganaban algo más de dinero que trabajando en el campo o en cualquier otro trabajo que no requiriera una formación específica demasiado difícil y costosa. Así que las cosas tampoco han cambiado tanto. El sudeste asiático sigue estando lleno de blancos que explotan la pobreza local para enriquecerse o montar sus lugares de recreo. A lo largo y ancho de Tailandia, Camboya, e imagino que también Laos Indonesia etc… dr pueden ver locales en los que raramente entra un nativo del país si no es un empleado, en su lugar están disfrutando de sus cócteles con precios exagerados hombres y mujeres blancos, hablando de cosas de blancos, conversaciones en las que no tiene cabida un asiático. Colonización 2.0 de la mano de nuestro amigo capitalismo.



sábado, 16 de agosto de 2014

PRESA DEL CAPITAL

Ya he caído en otra de sus redes, ya me ha enlazado con otra de sus cadenas. El capitalismo me ha lanzado un Smartphone al cuello, y ya no sé cómo desenredarme de él. Empecé con el rollo ese de “este es barato” adquiriendo un Smartphone de procedencia dudosa, de los antiguos, bastante precario, pero eran veinte Euros y funcionaba lo suficiente para escribir por whatsapp a mis amigos que parecían haberme dado esquinazo desde que ellos se habían instalado la aplicación y yo no. Además ahorraría dinero en llamadas y SMS, me decía. “Es de segunda mano y no alimento la demanda en el mercado al adquirirlo” me decía. Me decía tantas cosas que le sonaban coherentes a mi yo anticapitalista que parecía una tontería no coger aquel primer Smartphone a veinte Euros. Y más cuando había perdido mi anterior teléfono, en algún lugar de la India de cuyo nombre no quiero acordarme, un teléfono básico que me había durado unos cuatro años. Así que lo compré, y al señor Capitalismo se le dibujó una sonrisa en la cara.
 Otra víctima del huracán Smartphone. Creía que podía vencerle, jugando a su juego, pero no se puede vencer al diablo. Una persona reacia al consumo, al comprar por comprar, adquiría su primer Smartphone, y quedaría atrapado en la espiral de consumo despiadado que ello implica. El señor Capitalismo lo sabe. Había caído en su trampa, una de ellas, pues ni sería la primera ni la última. Con mi nuevo-viejo Smartphone me di cuenta de que también podía ver el Facebook. “¡Qué bien para los ratos muertos, no vaya a acostumbrarme a llevar un libro encima y leer!”. Y me conformo con ese teléfono por un tiempo. Pero empiezan las molestias. Se tiene que actualizar demasiado a menudo, el software es obsoleto, no consigo hacer que el google maps funcione, y tampoco puedo instalar aplicaciones como line, Instagram, así como ningún juego. Y para más INRI el tetris que viene de serie en ese teléfono no me guarda los récords. Que tragedias. Estoy organizando un viaje a una ciudad desconocida y siento la absurda necesidad de conseguir un Smartphone totalmente funcional. Como si no hubiera estado antes en un lugar desconocido. Decido acudir al mercado de segunda mano, que en Internet es amplio, y así no contribuyo a la fabricación de más teléfonos. “No colaboro a la explotación de mineros que mueren extrayendo coltan en África para fabricar las baterías del teléfono ni colaboro en la explotación de obreros en las fábricas chinas que trabajan bajo condiciones esclavistas” Me digo. Estoy hecho todo un anticapitalista. Seguro que el señor Capitalismo tiembla al verme. Pero el teléfono ya tiene unos años, y unos meses después de adquirirlo cae víctima de la obsolescencia programada. Pero yo ya estoy enganchado al Instagram, utilizo Line para relacionarme con un par o tres de personas, y los niveles del Candy Crush no se van a pasar solos. El señor Capitalismo se ríe en mi cara, y señalándome con el dedo índice, mientras me compro mi tercer teléfono en cuestión de un año. Me gasto un poco más de dinero, y me lo compro nuevo. No quiero volver a ser víctima de la obsolescencia programada. Y este parece ser el teléfono definitivo. “Me va a durar unos años”. Me digo. Aunque no es la hostia, es un Smartphone cien por cien funcional, le funciona todo, la cámara hace fotos más o menos aceptables. Suficiente para el uso que le doy. Pero poco tiempo después ya tengo crujida la pantalla en pedazos y la cámara está tan rayada que enguarra todas las fotos que hago de manera que casi no se entiende nada en las imágenes. Me voy a comprar otro puto teléfono. Será el cuarto teléfono que tengo en mis manos en cuestión de un año, o poco más. Que le den al africano que extrae coltán, o al que vive al lado de un vertedero rodeado de montañas de móviles rotos procedentes de Europa y América que casi tocan el cielo. Que le den al chino explotado en las fábricas que no tiene tiempo para ver a la familia por la que trabaja quince horas al día. No puedo defraudar a mis seguidores de Instagram. Necesito otro móvil.



domingo, 7 de julio de 2013

SOY

Soy la irritación del subyugado esclavo de su jornada laboral. Soy la explosión del atentado de Hipercor. Soy la piedra lanzada por un niño palestino que choca contra el casco del militar equipado con la última tecnología para matar. Soy el tsunami que abrió la brecha en la central nuclear de Fukushima y soy el huracán Katrina. Soy la justicia ciega de la naturaleza. Soy el arma asesina de una mujer maltratada. No un arma de filo ni de fuego, sino un arma de sentimiento, el sentimiento de no poder aguantarlo más. Soy la bota de un estudiante manchada con la sangre de un mosso d’esquadra por a los que les queda ya un solo ojo para llorar. Soy pueblo, soy destrucción. Soy injusto porque soy ciego. Porque me han cegado adrede. Soy energía. Soy el genkidama que nace de un corazón de pura bondad, sin embargo arrasa todo a su paso porque no ha encontrado otra opción. Soy el eje del mal a los ojos de muchos, pero si a lo largo de la historia los imperios siempre han sido los malos de la película, no iba a ser diferente ahora. Soy la daga del oprimido, que derrama sangre roja, la sangre de cualquiera. Y no soy todo lo que soy porque lo quiera ser. No quiero derramar m
ás sangre, si no va acompañada de una nueva vida. No quiero ser más dolor, ni ira, ni sufrimiento. Yo quiero ser paz, amor, quiero ser placer, abundancia, orgasmo simultáneo. Pero no lo soy, porque no me dejan serlo. Soy el aborto de la felicidad, porque no me dejaron nacer. Porque la avaricia de unos pocos no lo podía permitir. La falta de conciencia y la negación de vivir sin sus fútiles privilegios me han convertido en todo lo que soy. Soy el dolor del mundo para la raza inmunda que destruye su propio hogar. Soy lo que quiero y lo que no quiero ser. Y todavía soy un retoño por crecer.    

jueves, 28 de febrero de 2013

COSAS Y CASOS


  Tengo que correr, no puedo parar ni un segundo. Voy por la calle a toda velocidad, empujando a quien quiera que se me ponga en el camino. Jóvenes, abuelas, niños, no hago distinción ninguna. Cualquier cosa por llegar cuanto antes a la guest house donde me alojo y cagar. Así es. Tengo una necesidad tan grande de soltar el lastre que no puedo detenerme ni un segundo. Ni siquiera para pedir perdón a la abuela que llevaba la bolsa de la compra y se ha caído al suelo a causa de mi empujón. Mi mierda aprieta con una fuerza desproporcionada, causándome un intenso dolor de barriga similar al de diez puñaladas en mi interior. Me pregunto si así se sentiría la madre de nuestro presidente antes de parir.
  Por fin llego. Echo el pestillo de la puerta del retrete y sale a presión el montón de mierda que llevo dentro. Sale mierda y más mierda, no puedo parar y una desagradable sensación recorre todo mi cuerpo al notar que el montón de mierda toca mi culo. Mierda. Pero no puedo hacer otra cosa que continuar cagando, no puedo contenerme. Cuando todo el espacio del interior del retrete ya está ocupado por mi gran cagada noto como mi cuerpo empieza a elevarse, mis pies se despegan del suelo y asciendo poco a poco hasta tocar el techo, apoyado en la torre que está formando mi mierda. Pero la fuerza no para, y me empuja más y más. Mi espalda doblada hace tal presión en el tejado que quiebra la madera y sigo subiendo. Me siento como si estuviera en mi particular torre de Babel, que me lleva a la supremacía. Veo como las personas que pasean por la calle se alejan, pero sin perder nitidez. Ahí abajo siguen con sus vidas como si nada hubiera pasado, mi particular torre de mierda debe ser imperceptible a sus ojos. Cuando paro de ascender, estoy encima de tan alta torre que se tambalea a los lados. A esta altura, sin duda, mi caída sería mortal. Cuando consigo mantener el equilibrio, y que la torre esté estabilizada, observo las vistas que me ofrece. Una perspectiva súper amplia y nítida, algo casi surreal.
  A un par de calles veo a un gordo alemán que lleva a una niña tailandesa de unos doce años de la mano. Y no parece ser su hija adoptiva. Veo este país y los que están más allá. Y en todos veo niños esclavos en talleres y niñas sin salida empujadas a trabajar las calles. Y veo a la dulce resistente que engordó expresamente al llegar a la pubertad para evitar ese destino. En el país vecino, veo a un turista norte americano, sentado en la terraza de un café, hablando orgulloso de su patria, mientras, pasa por la calle un chico pidiendo limosna, con una pierna desaparecida al pisar una mina de las colocadas durante la guerra de Vietnam. Veo degradación de la persona allá donde mire. Veo grandes líderes espirituales manipulando masas mientras se enriquecen. Veo empresas causar la destrucción total del medio ambiente, que es lo que nos da vida, a cambio de maximizar beneficios. Veo mafias, y veo corrupción. Y hablando de corrupción, desde aquí también veo “mi país”. Entrecomillo, pues no siento en absoluto que yo le pertenezca. Y veo en él a los patriotas orgullosos de su bandera. Un gran país cuyos ciudadanos se muestran orgullosos de pertenecer. Con un glorioso pasado, dicen. Protagonistas de uno de los más grandes, sino el que más, genocidios de la historia. Con grandes deportistas, dicen. Deportistas motivados por un gobierno que permite e incentiva sus lujosas vidas mientras deja a su pueblo sin recursos, sin casa, sin educación, sin salud. Con un buen clima dicen. La única cualidad indiscutible que es fruto única y exclusivamente de la casualidad. O de alguna divinidad que vive más allá de Plutón, que cogió la península ibérica y la colocó allí en el origen de los tiempos.
  Y a aquellos que dicen que ser español es un honor y un orgullo que no tiene precio, siento decirles que, ahora si lo tiene. Exactamente 160.000€.

viernes, 6 de julio de 2012

MIEDO Y ASCO EN IBIZA



  Pues esto es lo que sentimos mayoritariamente los que somos de por aquí. Aunque supongo que es un sentimiento expandido por todo el territorio de este decadente país llamado España. Los que buscamos trabajo, o tenemos trabajo, sentimos asco. Asco por la precariedad laboral, cuyo aumento se nota como empalmarse con el chándal. Una precariedad cada vez mayor alimentada por el miedo. El miedo de los altos empresarios hoteleros a ganar menos, no sea que no ganen lo suficiente como para invertir en hoteles que les salgan mas rentables al otro lado del atlántico. Esas personas cuya ambición monetaria les ha desplazado su afinidad hacia otros seres humanos a lo más recóndito de su alma, el bienestar, la felicidad, los intereses, en definitiva, la persona, no importa. Acepta el trabajo, anula totalmente tu existencia individual y pasa a formar parte de mi engranaje crea dinero. Y sin rechistar, que hay cientos detrás de ti esperando encontrar un curro. Ya he mandado a la mierda, de manera siempre educada, pero a la mierda al fin y al cabo, a un par de estos negreros, explotadores, esclavistas a quienes solo les falta el látigo. Me los imagino lanzándose a su piscina de billetes y monedas cual tío Gilito, y atragantándose con una de ellas hasta quedar sin respiración y acabar su vida de una manera lenta, agónica y dolorosa. Y una sonrisa se dibuja en mi boca. Es lo que se merecen. Se lo merecen por importarles una mierda la vida de los demás, por mirar antes su bolsillo que el bienestar general de la sociedad. Porque con la excusa de la crisis, en lugar de contratar a dos personas, aun haciéndoles hacer menos horas y pagándoles un poco menos, le piden a una que haga el trabajo de 3, y le pagan como media. Y tienes que dar gracias porque tienes trabajo. Y la ley parece no existir en este salvaje oeste de empresas dispuestas a sacrificarlo todo por el dinero. Pues hasta lo que yo sé muchas, pero muchas de las prácticas laborales que se llevan a cabo por estos lares sodomizan a la ley de manera brutal y salvaje, aunque la ley parezca estar acostumbrándose a ello, oponiendo cada vez menos resistencia. Esto es la crisis, además de una excusa perfecta para que el gobierno nos recorte derechos con total impunidad, también es la excusa perfecta de los empresarios para exprimir hasta la última gota de sangre de sus empleados sacando un beneficio extra para sus bolsillos. Pues por mas que haya crisis, hay terrazas de hoteles que no engañan, que están llenas como cada Julio, y sin embargo la precariedad laboral ha aumentado con creces. No sé donde vamos a llegar, y me entristece mucho ver como las luchas de nuestros antepasados por conseguir unas condiciones laborales medio aceptables se ven ninguneadas y pisoteadas dejando a los empresarios de almas podridas actuar a su libre albedrío. Si seguimos dejando que esto ocurra, vamos a acabar muy jodidos, mas aún.    

martes, 11 de octubre de 2011

Hispanidad


Día doce de octubre, un día en el que los españoles están de celebración, un día que desde hace tiempo me desconcierta, porque realmente me pregunto qué coño se celebra. En principio se celebra el día en el que el señor, si es que se le puede llamar así, Cristóbal Colón descubrió América. Lo primero que me desconcierta es que en el colegio nos expliquen como la historia real, el hecho de que Cristóbal Colón descubriera un sitio que ya estaba habitado por una civilización bastante avanzada para la época. Con valores mucho mas coherentes con la coexistencia pacífica entre el hombre y el planeta que no los que tenemos a día de hoy. Recordemos aquella profecía de los indios Cree, del norte del continente, que dice:
  Solo después que el último árbol haya sido cortado, solo después que el último río haya sido contaminado, solo después que el último pez haya sido pescado, solo entonces te darás cuenta de que el dinero no se puede comer.
  Y una civilización con tales valores fue arrasada, y aunque no solo fue España, el doce de octubre hace apología al inicio de dicha masacre. Posiblemente uno de los mayores genocidios provocados en toda la historia por "nuestro" país. Y entrecomillo nuestro porque yo no considero que tenga un país. Mas bien yo soy del país, que el país mío, ya que solo he nacido aquí y la nacionalidad me persigue allá donde vaya. Entonces, que alguien me explique, por favor, cual es el motivo de la celebración. ¿Qué un antepasado nuestro descubrió un continente que: arrasamos, matamos a sus legítimos habitantes, violamos a sus mujeres, robamos su oro, despreciamos su cultura y destrozamos su hábitat? Y a cambio, ¿Qué les dimos? ¿Religión? ¿Armas de fuego?
  Se supone que se celebra la patria, y el orgullo de ser español, sin embargo se hace referencia uno de los actos mas vergonzosos llevados a cabo por esta nación, sino el que más. No existe ningún enlace dentro de mi entramado neuronal que me diga que esto tiene alguna lógica.
  El día que aumento mi desconcierto, en lo que al tema tratado se refiere, fue el día en el que descubrí que al otro lado del charco también se celebra dicha festividad. O sea que un conjunto de países, considerados en gran parte no desarrollados o en vías de desarrollo, condición consecuencia en gran parte de los expolios y saqueos sufridos en el pasado por España, país que a día de hoy rechaza o dificulta la entrada de los habitantes de dichos países, celebran el día de la hispanidad y el orgullo de lo español. ¿Alguien me lo explica?
  En fin, no es mi intención arruinar el día festivo a nadie, pero mi opinión es que en lugar de una festividad, debería considerarse un día de luto nacional y guardar un minuto de silencio en señal de arrepentimiento de los actos acontecidos en el pasado, en lugar de expresar hacia ellos el orgullo que, incomprensiblemente, sienten muchos españoles.   

Os dejo un par de enlaces a interesantes vídeos sobre estas civilizaciones destruidas en el pasado: 




domingo, 12 de junio de 2011

ENSAYO: Reducir el consumo.

La revolución es una cosa de todos, y de todos los días. Hay que cambiar muchas cosas y, desde mi punto de vista, una de las más importantes es el volumen de consumo. Debemos ser conscientes de que cada vez que compramos algo le estamos haciendo daño al planeta. Es muy difícil encontrar productos en el mercado que hayan sido completamente respetuosos, tanto con el medio ambiente, como con el medio humano. Da igual si es un ordenador, unos pantalones o una lata de guisantes. Todo colabora en el deterioro general del planeta, por no hablar de los atroces crímenes de los que son impunemente responsables algunas compañías y nosotros, al consumir sus productos, cómplices. Aunque no nos demos cuenta.
  Un ejemplo de dichos crímenes son los que realizan compañías como motorola o nokia al comercializar móviles fabricados con Coltan procedente del Congo. Un lugar donde los mineros son esclavizados y torturados por los militares, quienes se quedan con el beneficio de la extracción del mineral para subvencionar su lucha armada. O las compañías de tejanos que han trasladado sus fábricas a Turquía donde todavía se permite la técnica de desgaste de jeans por chorro de arena. Una técnica que contamina los pulmones de los trabajadores de polvo de sílice, provocándoles así silicosis, una enfermedad respiratoria que a veces llega a ser mortal. Total para que podamos llevar pantalones desgastados, menuda gilipollez.
 Y estos son los dos ejemplos que han llegado a mi pantalla, de entre todo lo que ignoramos. Se que es muy difícil saber, de todo lo que llega a nuestras tiendas, que está manchado de sangre y que no, así como lo que es respetuoso con el medio ambiente. Por lo que creo que deberíamos, todos, adoptar la responsabilidad de tratar de reducir el consumo a su mínima expresión. Hay muchos pequeños gestos que pueden ayudar, como por ejemplo el no cambiar de ropa cada año, ni cada dos, la ropa dura mucho más tiempo y se puede llevar, puede que no se vea nueva y se vea un poco desgastada, pero a quien le importa, te cubre del frío y te tapa igual. La moda es una estafa, un robo directo a nuestros bolsillos, y un abuso del planeta, pues te hace creer que necesitas cambiar de ropa constantemente. Alimenta los mercados de segunda mano, puedes encontrar lo que necesitas sin aumentar la demanda de producción. No tires nada que funcione o se pueda reparar, véndelo o regálalo a alguien que lo necesite. Utiliza los foros de Internet para encontrar soluciones para tus aparatos estropeados, puedes encontrar como arreglar de todo, ordenadores, neveras, ventiladores, impresoras... Solo hay que dedicarle un poco de tiempo, pero ahorrarás dinero y planeta. Procura comprar los productos alimenticios en medidas grandes, por ejemplo, seis medianas son dos litros, pues antes que coger los seis envases que tendrás que desechar, mejor coge dos litronas y utiliza vasos. Evita el paquete en medida de lo posible, es mejor siempre comprar verduras frescas que en los ultracongelados o en botes de conserva. Lo mejor de todo es que, si te fijas, además de ayudar al planeta y alimentar un poco menos el violento sistema en el que vivimos, todas estas medidas son beneficiosas para nuestros bolsillos, por lo que, reduciendo el consumo ganamos todos. O casi todos. 


Les dejo con el documental que explica la historia del Coltan. Una triste historia, sin duda. 




PD: Con los tiempos que corren, se me hace mas necesario escribir este tipo de ensayos que relatos o cuentos de borrachos y demonios. Pero volverán, cada cosa a su tiempo.

martes, 7 de junio de 2011

ENSAYO: FUEGO Y CENIZA


  En los últimos días nuestra isla, Ibiza, ha sufrido el mayor incendio registrado en su historia. Mas de mil quinientas hectáreas afectadas. Gran parte del bosque norte, y, por supuesto, no la misma parte que se quemó el año pasado. Las autoridades señalan con su dedo acusador a Martín, un profesor de tenis de niños. Un "boludo" argentino que acudía a dar las clases con su pantalón de pijama. Un hippie que, sin duda, ama la naturaleza tanto como cualquiera. Y en todos los medios se le califica de "el responsable". Y así, el gobierno ha canalizado toda la ira e impotencia de la población de la isla, que ha visto convertir su principal pulmón a cenizas, hacía Martín. He llegado a leer por twitter que hay gente a la que le gustaría verle a él quemado. Cierto, hizo fuego en una época en la que, además de estar prohibido, es de sentido común no hacerlo, pero, ¿fue realmente solo él? Pues muchos testigos aseguran haber visto varios focos. Aun así, suponiendo que sea cierto, no entiendo como pretenden acusarlo a pena de hasta diez años de cárcel por una negligencia, porque ¿De quién fue la negligencia?
  Los incendios son un riesgo de cada año, y solo tenemos un avión y un par o cuatro de helicópteros. Estábamos advertidos tras el incendio del año pasado en el que se quemaron setecientas hectáreas. Y no se hicieron cortafuegos ni se preparó el bosque. El gobierno insular, que multa a los propietarios de las tierras si cortan un solo árbol por preservar el espacio natural, ha permitido que todo se queme mientras compra máquinas quitanieves para la autopista, aquí donde nunca nieva y nadie quería dicha autopista. Por no hablar del turbio misterio de la ausencia de vigilantes en la torre de control, o las erróneas calificaciones del grado del incendio a la hora de pedir ayuda. Para mi el principal negligente es el gobierno, pensando bien y sin pensar que ha sido provocado intencionadamente con algún objetivo, sin embargo pretenden castigar al argentino, mandarle a prisión, estigmatizarle de por vida con una experiencia que, por seguro, no se merece ni está preparado.
  Y digo yo, tras decir que me parece injusto que se le castigue solo a él, puestos a castigarle, ¿no sería mejor para el gobierno, para todos los contribuyentes y para el propio acusado que se le condene a trabajar en la reforestación del bosque?
  No se como lo veis vosotros, pero yo lo veo todo muy turbio, y me parece un motivo más para no parar la revolución y apoyarla hasta el final. Nuestros gobiernos nos perjudican demasiado.  

domingo, 1 de mayo de 2011

ESTAFADORES LEGALES

(Entrada especial para el 1 de mayo)

Acudo a una entrevista de trabajo que no sé ni de que es. Acudo a su llamada como un devoto ciego acudiría a la llamada de Dios. Aunque un poco a regañadientes. La entrevista consiste en explicarme que hacen marketing directo. A domicilio. Y me pregunta si estoy motivado para agregarme a su plantilla de trabajo. La verdad, tras su breve explicación, creo que prefiero robar. Al menos es mas moral. Pues la función del comercial a domicilio es allanar moradas, de manera encubierta, pero allanar al fin y al cabo, interrumpiendo siestas, programas de televisión favoritos o momentos sexuales. Al comercial de marketing directo no le importa. No le puede importar. Una vez dentro se engaña con lengua bífida a la víctima para que compre algo o contrate algo que, en realidad, no quiere para nada, ni le hace ni puta falta. Si aceptan es porque quieren deshacerse de ti. Porque eres tan pesado que es mejor aceptar por perderte de vista. De eso se trata el marketing directo, de conseguir que alguien pague con tal de perderte de vista. Y si aceptan están jodidos. Las víctimas que acaban aceptando un seguro de un banco, o un contrato con una compañía telefónica, o un plan de pensiones. Sea lo que sea lo que aceptan es, sin duda alguna, algo que les va a succionar dinero de sus cuentas bancarias, con un contrato firmado que seguro será difícil de romper, además de tener elevados costes, y con unas condiciones que el comercial de marketing directo obvió. Siempre hay letra pequeña que es mejor no decir si quieres vender, supongo. Y cuando, meses después, la víctima esté discutiendo con algún inepto teleoperador de las empresas ejecutoras pensará: "Yo estaba echando un polvo, y era lo único que quería en ese momento". Pero vino el comercial y le condenó a una consecuencia de dolores de cabeza con un final incierto.
 El entrevistador me pregunta si quiero ir mañana. Le contesto que si, porque me parece lo mas correcto, y mas fácil. Aunque para cuando me pregunta ya empiezo a dudar de querer ese trabajo y, tras reflexionarlo profundamente, llego a la conclusión de que prefiero robar. Definitivamente. De verdad, lo veo mucho mas honesto. El ladrón aprovecha un despiste para sustraerle a alguien alguna pertenencia. La cartera, por ejemplo. LA víctima se lleva un disgusto momentáneo. Pierde entre veinte y cincuenta Euros, un par de mañanas para realizar la denuncia y renovar sus documentos. Después de eso, todo vuelve a la normalidad. Además, el ladrón, se somete a un posible castigo, a una redención. Por lo que es consciente en todo momento de que, lo que hace, no es correcto. Y no necesita mentir. SIn embargo, el comercial invade el hogar, miente, engaña, causa daños con mayores repercusiones económicas, morales, y a mas largo plazo. Y encima lo hace de manera impune, incluso llegándose a creer que no hace nada malo incentivado por los ridículos porcentajes llamados comisiones. Por si fuera poco, el principal beneficiado de sus viles actos no es él mismo, sino una multinacional. Los diablos de esta sociedad. De verdad, es triste de pedir, mas triste es de robar, pero mas aun ser comercial de marketing directo a domicilio. Es solo mi humilde opinión. Que nadie se ofenda.   

La verdad, a pesar de todo lo escrito acerca del oficio que me ha ocupado en varias ocasiones, prefiero mil veces la hostelería, a pesar de todo:


lunes, 7 de febrero de 2011

La mierda interior

(Bueno, sin saber como ni porque, me ha salido un ensayo. No es una historieta en la que pasa algo, solo una reflexión, si aún así leen, que lo disfruten.)

LA MIERDA INTERIOR
(Algo así como la fuerza interior, pero algo menos espiritual)

Bien, entonces, es innegable el hecho de que todos, absolutamente todos, cagamos. Sólido o líquido, mas amarillento o mas negruzco, mas grande o mas pequeño. Da igual como lo llamemos: hacer popo, defecar, evacuar, visitar al señor roca, plantar un pino, liberar a Willy... Da igual el tamaño, el sexo, la edad, la raza... pero hasta la chica mas hermosa, con mas glamour y con mas clase que te puedas imaginar, las superdivas de la televisión y el mundo del espectáculo, los supermodelos que trabajan de actores y tanto humedecen las entrepiernas adolescentes, todos, absolutamente todos, cagan. Y su mierda también huele mal, por supuesto. Así ocurre desde el momento en el que expulsamos aquella sustancia verdosa tirando a negra y viscosa, compuesta por células muertas y secreciones del estómago e hígado, allá en las primeras horas de vida. Nuestras primeras heces, nuestra primera cagada compuesta por basura orgánica generada desde el momento en el que empieza el periodo fetal, y expulsada por la, ya prediseñada expresamente para la función, leche materna con calostro. Un laxante natural. De ésta manera, todo nuestro organismo, así como el de la madre que nos parió, está naturalmente prediseñado para que generemos mierda.
  Entonces, inevitablemente, esto nos lleva a pensar que, una de las cosas que hacemos durante más tiempo en nuestra vida, es almacenar mierda en nuestro interior para después desecharla. Más formada o menos formada dependiendo del tiempo que haga desde nuestra última expulsión, defecación o cagada, pero mierda al fin y al cabo. Entonces somos simples envases de mierda, entonces somos unos mierdas.
  Ésta sería una muy buena explicación de como funciona el mundo en los tiempos que corren, y desde hace ya algún siglo, en el que la industria ha evolucionado subyugada a un capitalismo sin escrúpulos ni piedad, ya que, partiendo de este principio, no es de extrañar que, tales seres seamos unos generadores de mierda a gran escala. Es nuestro comportamiento natural. Comemos, nos quedamos lo que necesitamos de los alimentos, y desechamos el resto. Así nuestros vertederos están todos rebosantes de mierda metálica, plástica, y demás materiales que han sido prediseñados para ser desechados. Tan natural como la lactancia y la primera cagada, lanzamos cada envase a la basura, cagamos botellas de plástico, envases de yogurt, latas de cerveza, móviles antiguos, juguetes viejos, coches rotos, aviones... de todo. Lo tratamos como si fuese mierda, lo ponemos en un lugar donde no lo vemos confiando en que así no nos molestará. Pero no es mierda, es algo mucho peor. La mierda, a pesar de su pestilencia, es una materia biodegradable que, fusionada con la tierra y unas semillas, da vida. Da fuerza a aquella vida vegetal que tanto necesitamos nosotros y que, sin embargo, nuestra mierda industrial y tecnológica, destruye.
  Entonces, usemos nuestra ya natural cultura, nuestros comportamientos adquiridos, esos que siempre usamos para dejar de lado y reprimir nuestros hábitos naturales más molestos, y dediquémoslos a encontrar la manera de no generar tanta mierda, pero mierda de esa que asesina a la naturaleza, digo ahora. En resumen, quiero decir, que no seáis mierdas, y cuidad el medioambiente intentando generar la menor cantidad de mierda posible, comprando lo menos posible y, sobretodo a las empresas: que miren menos las cifras y más la vida.
  En fin, son sólo paranoias de un servidor.

www.bartwritesit.blogspot.com

domingo, 23 de mayo de 2010

Ensayo: GRITA


GRITA

Grita. Tienes motivos para hacerlo. Son las ocho de la mañana de un día cualquiera, de un mes cualquiera, y sabes, con absoluta certeza, que tienes que salir a ganarte el pan. Grita. Las cifras que indican tu poder adquisitivo son rojas. Gritas. Ya no recuerdas cuando fue la última vez que comiste por gusto y no por precio. Te han cortado la luz, el teléfono, y sabes que pronto te echarán a la calle. Pero en el periódico gratuito de hoy la portada viene ocupada por una cifra muy larga de Euros que ha cobrado alguien por hacer algo que le gusta hacer, y todos los que hacen cosas que detestan por llegar a final de mes parecen estar conformes.
Grita porque tu felicidad depende de algo que no te hace feliz. Grita porque te la quita, esté o no esté. Porque no te da la felicidad, pero te da cierta libertad. Pues sí, hoy en día tiene un precio, sino puedes pagarlo es posible que acabes exiliado de esta sociedad, o incluso, entre rejas. Pues duro es el castigo del que no sacrifica su libertad para poder pagársela.
Por eso grita, grita como si quisieras expulsar esa preocupación que te oprime el pecho. Sal y grita con todas tus fuerzas. Y en tu desespero sales y gritas. Tienes la esperanza de que sirva de algo. Porque sabes que mucha gente se encuentra en tu misma situación. Que hay crisis, y cada día son mas los parados y los sin techo. Piensas que una voluntad férrea es contagiosa, sobretodo si es una buena voluntad. Lo piensas porque lo has visto en Braveheart, lo has visto en Saint Seya, lo has leído en Fight Club... Así, mientras tus gritos resuenan en las paredes de los edificios de dieciséis plantas, donde sesenta y cuatro familias están tan desesperadas como tú, esperas ver como se asomarán gritos por las ventanas y balcones. Esperas ver que tu grito sea coralizado por otros tantos que piensan como tú. Formando un único grito de una potencia suprema que romperá todo tipo de muros y fronteras. Un grito que nadie será capaz de ignorar. Y la unidad hará la fuerza y, juntos, provocaréis un cambio que nos lleve a un mundo mejor.
Pero en lugar de eso, te devuelve a la realidad un golpe por la espalda que te tira al suelo. Algún vecino del bloque de edificios te ha tomado por loco y ha llamado a la policía que te esta “neutralizando”. Como si neutralizar implicara únicamente la detención física. Te llevan a un centro mental donde, gente con un poder inexplicablemente legitimado, te examinará y decidirá que harán con tu libertad.



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